Una camarera de la cafetería del CHUS, que gestiona la empresa Aramark Servicios de Catering, ha denunciado públicamente que, tras incorporarse a su puesto de trabajo, se encuentra bajo el mando de la persona condenada judicialmente por haberla acosado laboralmente, según una sentencia de mayo que está recurrida ante el TSXG.

La empresa, con la que se ha puesto en contacto Europa Press, no se ha pronunciado de momento ante la denuncia pública de la trabajadora.

La condena del Juzgado de los Social Número 3 de Santiago se había producido tanto a la empresa como al actual director/gerente de la cafetería y al anterior jefe de cocina por "vulneración de los derechos fundamentales a la dignidad y no discriminación" de la empleada, en sentencia dictada el 18 de mayo de este año 2018.

El Juzgado condenó a los dos trabajadores a "cesar inmediatamente en su actitud" frente a la trabajadora y a la empresa a "hacer cumplir tal extremo, adoptando las medidas necesarias para impedir la situación de acoso moral laboral que la demandante viene padeciendo".

La sentencia, no obstante, no es firme, por lo que los tres condenados han presentado recurso de suplicación ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.

La abogada de la trabajadora, Carmen Romero, ha denunciado que la mujer "se encuentra en una situación de total desamparo". Hasta que se conozca la resolución del TSXG, la relación laboral de la trabajadora acosada y de Aramark Servicios se mantenía en suspenso, por lo que no percibía ningún salario desde el 31 de mayo de este año.

Debido a esto, la trabajadora renunció a la medida cautelar de suspensión de su contrato de trabajo mientras que la sentencia no sea firme, y se reincorporó al puesto de empleo el 1 de noviembre.

Pese a que tanto ella como los representantes sindicales en el CHUS habían pedido el "traslado temporal" del gerente al que afecta la sentencia del Juzgado de lo Social, la abogada denuncia que la empresa "no ha tomado ninguna medida".

En una reunión el 3 de septiembre con representantes sindicales, Aramark Servicios acordó que adoptarían "las medidas necesarias, concretas y oportunas" en el momento que la trabajadora se incorporase a su puesto de trabajo para evitar que ambas partes coincidiesen. Sin embargo, explica que, aunque el jefe de cocina ya no presta sus servicios en el centro compostelano, sí continúa en el mismo lugar el gerente al que acusó de acoso laboral.

La abogada apunta a que desde mayo de 2017 la trabajadora se encuentra bajo tratamiento médico por un estado de ansiedad, lo que motiva que el doctor que la ha tratado en la Seguridad Social le recomiende que "se incorpore en un puesto o lugar que le provoque la menor ansiedad posible y que suponga una situación lo menos 'ansiógena'".

La presentación de la denuncia se había producido debido a hechos que se iniciaron en junio de 2015, en una "situación que la trabajadora considera una represalia por su labor sindical, ya que era presidenta del Comité de Empresa y en el ejercicio de sus funciones debía trasladar reivindicaciones de los trabajadores/as a la Dirección de la empresa", indica la abogada.

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