El director xeral de Educación, Manuel Corredoira, ha negado que en Galicia existan "condicionantes" en el programa académico que obliguen a cursar religión en bachillerato, para cumplir con el cómputo horario establecido y ha remarcado que "en ningún caso se está forzando a los alumnos a cursar Religión".
Así lo ha respondido en comisión parlamentaria, ante la pregunta formulada por la diputada del BNG, Olalla Rodil, quien ha asegurado que en Galicia existe un sistema "perverso" e "inadmisible", que conculcaría "los derechos del alumnado", al "obligar" a los estudiantes que no quieren "cursar estudios de religión" a "hacerlo por el cómputo horario y la oferta de materias específicas vigente en la actualidad".
Precisamente, el colectivo '#FilosofíaSi', integrado por profesores de Filosofía de Secundaria, presentó este mes una queja formal ante el Valedor do Pobo y el Parlamento de Galicia en la que alertaban que los alumnos de primero de Bachillerato tenían que cursar Religión Católica si querían matricularse en una de las optativas autonómicas como Robótica, Antropología o Coeducación para el siglo XXI.
En esta línea, Olalla Rodil ha expuesto que los estudiantes se ven obligados "de facto" a cursar religión, que es de una sola hora, para así cubrir las seis necesarias, si se apuntan a otras que son de tres y dos horas. En concreto, ha señalado que se podría producir esta situación incluso si cursan Coeducación, de dos horas, destinada a formar en igualdad, feminismo y prevención de la violencia machista.
Unas afirmaciones ante las que el director xeral de Educación ha insistido que "no es cierto que se fuerce a los alumnos a estudiar Religión", porque "esta polémica que está intentando plantear no existe" y "los alumnos escogen sin ningún tipo de condicionante".
"Tienen un bloque de seis horas, que tienen que cubrir con un abanico importante" de asignaturas, con materias de "dos horas que permiten cursar tres asignaturas", ha agregado.
En todo caso, ha recordado que "hay centros que pueden decidir tener materias de una sola hora" y así favorecer la organización curricular de los estudiantes.
Y ante la pregunta de si la Xunta va a defender que la Religión siga figurando como materia optativa en bachillerato, el representante autonómico ha derivado toda la responsabilidad al Gobierno central, puesto que "la Xunta no tiene margen para regular".