Cada vez que se intenta montar un parque eólico en Galicia, es común que los vecinos afectados protesten. Al fin y al cabo, tendrán que convivir el resto de sus vidas con unas enormes máquinas con un relevante impacto visual y sonoro a cambio de, a menudo, unas expropiaciones de monte mancomunal a precio limitado. Sin embargo, todo lo contrario está pasando con el Parque Eólico de O Iribio, en Samos. La Xunta acaba de paralizarlo ayer, obligada por la Justicia.  Enfadados, al menos una parte de los vecinos se ha lanzado a la calle en apoyo a los molinos de Fergo Galicia.


"Queremos o parque eólico xa", fue el lema de la manifestación que secundaron ayer "más de un centenar de vecinos", según los organizadores, de Samos y Triacastela. El colectivo argumenta que la instalación es "respetuosa con el entorno y con los patrimonios culturales y medioambientales".



Foto de la manifestación remitida por la Plataforma Monte Iribio


Esto último no lo tiene tan claro la Justicia. El TSXG acaba de paralizar cautelarmente el parque porque la Xunta lo autorizó este año pero usando una Declaración de Impacto Ambiental -documento imprescindible para aprobarlo- aprobada en 2005, cuando gobernaba Manuel Fraga. Mucho tiempo pasó desde entonces y los ecologistas de Salvemos Oiribio argumentan que en este tiempo, entre otras cosas, empezó a merodear por allí el oso pardo. Argumento que, por cierto, respalda la Fundación Oso Pardo.


LA XUNTA FORZADA A PARALIZAR YA LAS OBRAS

El bando ecologista de Salvemos O Iribio se anotó ayer un importante tanto. Uno de sus miembros, ADEGA informa que la Xunta ya ha aplicado el mandato de la Justicia ordenando la "suspensión provisional de todas las actuaciones". Los ambientalistas recibieron ayer una comunicación oficial de la Dirección Xeral de Minas que "acuerda parlizar todas las obras del parque éolico".


Agapito Rey, representante del grupo de vecinos do Monte Oribio, se muestra enfadado con el parón. Argumenta que los molinos son el único rendimiento posible que se le puede sacar a ese monte.


Los pro-parque cuentan con el respaldo del alcalde de Samos. Julio Gallego, del PSOE,  dice que "los vecinos están contentos" por los beneficios que aportaría, entre los que cita "vías de comunicación".


LA REDE NATURA ES POSTERIOR A LA PRIMERA AUTORIZACIÓN

El político critica que la zona haya sido declarada Rede Natura sin contar con la opinión pública local, algo que se solo les ha traído "prohibiciones". La declaración de la zona de Louza como Rede Natura, adoptada a posteriori de la primera aprobación del parque hace años, es uno de los argumentos de la Justicia para parar las obras.


Gallego critica que sus vecinos no vean un euro por la declaración de Rede Natura y argumenta que el parque ayudaría al rural, por ejemplo generando ingresos para la hostelería local.


El asunto tiene también impacto en la política autonómica. El BNG le ha reclamado al PP que haga efectiva la protección de la zona, al igual que el Grupo Común da Esquerda. Los conservadores lanzan balones fuera, recordando que fue el bipartito el primero en autorizar esos molinos y que el permiso otrogado por el Gobierno Feijóo reduce su impacto ambiental.


¿Acabarán girando los aerogeneradores sobre el Monte O Iribio? Todo depende la DIA que, en su caso, apruebe ahora la Xunta. Lo que está claro es que hay división de opinión pública y división política. Eso si, las obras, como se pueden apreciar en las imágenes de Salvemos O Iribio, ya están muy avanzadas.










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