Embajada de Espaá en Bogotá

 

La noticia de que J. C. C. L. fue apresado en Peinador acusado de ser parte de una trama de narcotráfico policial levantó muchas suspicacias en cuanto saltó el mes pasado. Al fin y al cabo, aunque la trama saltase en primer lugar en Murcia, Galicia es la mayor puerta de entrada de la cocaína sudamericana en Europa y a los sospechosos se le acusa, precisamente, de intermediar entre narcos sudamericanos y de los balcanes.

 

Hoy La Voz revela que Asuntos Internos sospecha que el Inspector Jefe arrestado en el aeropuerto gallego organizó un transporte aéreo de 300 kilos de cocaína desde Bogotá. Añade que J. C. C. L. trabajó durante varias décadas como parte de los Grupos de Respuesta Especial para el Crimen Organizado, GRECO, en Galicia, que son los que, precisamente, vigilan a los clanes gallegos de la fariña.

 

Sin embargo, las fuentes policiales gallegas consultadas por Galiciapress explican que  J. C. C. L. no es gallego y hace muchos años que no trabaja en Galicia pues, tras su paso por el Greco Galicia, ha realizado su carrera en los servicios de una de las comisarías generales de servicios centrales en Madrid. 

 

Es un funcionario veterano y su destino actual, desde el año pasado, sería la División de Cooperación Internacional (DCI). En concreto, en Colombia, cuya capital, Bogotá, sería el origen de los 300 kilos de cocaína interceptados en un avión.

 

De la gravación desvelada hoy por La Voz se deduce que los narcos compichados con los policías supuestamente corruptos utilizaban vuelos programados por la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF), la encargada de perseguir la trata de seres humanos y la inmigración ilegal, para mover alijos.  Dado que no hay conexión directa aérea entre Vigo y Bogotá, ¿es posible que Peinador fuera el destino de alguno de esos vuelos?
 

Se trata de un asunto turbio que mantiene en tensión a los cuerpos que luchan contra el narcotráfico. De lo grabado por Asuntos Internos, se deduce que el funcionario arrestado en Vigo reclamaba dinero para otros policías. 

 

La labor del grupo de policías supuestamente corruptos sería compleja. Primero, poner en contacto a los suministradores colombianos con los compradores albaneses, después permitir u organizar el transporte en lo que los narcos grabados definen como “vuelos encubiertos” cuya mercancía saca la “gente de Madrid”.

 

Al frente estaría el “Big Boss”, el detenido en Vigo, que reclamaría a las mafias europeas 357.000 euros para sus subordinados. Entre el trabajo de los presuntamente corruptos estaría, por ejemplo, no detener a nadie cuando se incautó media tonelada de cocaína en el Puerto de Algeciras, droga que los albaneses ya habían pagado a los colombianos. 
 

Cabe recordar que la Unidad de Asuntos Internos detuvo el pasado febrero al jefe del grupo de estupefacientes de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Murcia, que vigila el puerto de Cartagena, en el marco de una operación dirigida por el Juzgado de Instrucción número 7 de la capital murciana. Pasó a disposición del juez a finales de febrero y al mes siguiente era detenido el otro funcionario, el citado inspector jefe, en Peinador.

 

A diferencia de lo sucedido con el policía murciano, la Fiscalía no solicitó prisión para el detenido en Peinador. Sigue libre, aunque con cargos y le han quitado el pasaporte, por lo que no puede ocupar su puesto en la capital de Colombia.  Es un inspector jefe veterano, cerca de la edad de jubilación, y entre sus funciones estaba la coordinación con la policía colombiana.

 

La investigación la lidera el Juzgado de Instrucción Nº 7 de Murcia por los delitos de pertenencia a organización criminal, delito contra la salud pública, cohecho, revelación de secretos, blanqueo de capitales y omisión del deber de perseguir delitos.

 

Está por ver si Asuntos Internos dejó que el detenido en Peinador siguiese operando pese a la detención de sus presuntos compinches murcianos hasta que, por algún motivo, aprovechó su presencia en el aeropuerto vigués para arrestarlo. Al parecer, el funcionario llevaba varios días de vacacioines por el país. También es posible que su presencia en el aeropuerto precipitase su arresto ante el miedo a una fuga.

 

Lo que está claro es que  la detención en Vigo no implica necesariamente que la trama presuntamente corrupta tuviese lazos activos en las fuerzas del orden desplegadas en Galicia, pese a que el detenido sí trabajó durante bastante tiempo en Greco Galicia.


 

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