La Xunta llevó a cabo, a lo largo de 2025, una docena de simulacros para comprobar la efectividad de los planes de protección civil autonómicos.
Ocho de los ejercicios fueron simulaciones de campo, en los que los participantes desarrollaron actividades operativas, tal y como se realizarían para la protección y socorro de la población en una situación de emergencia, con la movilización real de personal y medios materiales.
Éstos han sido los casos de los simulacros para evaluar la eficacia del Plan Territorial de Emerxencias de Galicia (Platerga) por accidente aéreo, llevados a cabo en los aeropuertos de A Coruña y Vigo.
Asimismo, se llevaron a cabo ejercicios para evaluar la protección de núcleos habitados y la coordinación ante los incendios forestales: se estudió la efectividad del Plan Especial ante o Risco de Incendios Forestais (Peifoga) con cinco simulacros, uno en Pereiro de Aguiar (Ourense), otro en Riotorto, Meira y A Pontenova (Lugo), otro en Rianxo (A Coruña) y otros dos en Arbo y Oia (Pontevedra).
Entre los 8 ejercicios de campo también se incluye el de activación del Plan de Emerxencia Exterior (PEE) por riesgo químico en la refinería del polígono industria de A Grela-Bens, en A Coruña.
El resto de simulacros consistieron en ejercicios de despacho o simulaciones de distinto alcance, que se realizaron para los PEE, también por riesgo químico, de las entidades Foresa Vilagarcía, Foresa Caldas y Syngenta, a los que se suma el ejercicio sobre plano de activación del Platerga por accidente aéreo en el aeropuerto de Santiago.
La finalidad de estos simulacros en constatar la calidad de la coordinación entre los grupos operativos y la evaluación de la capacidad de toma de decisiones de los órganos de gestión, así como el ensayo de las medidas recogidas en los manuales operativos y de los procedimientos.
Para llevarlos a cabo se establecieron las fases de programación, atendiendo a las necesidades de implantación, mantenimiento y actualización de los planes; planificación, con reuniones específicas para cada ejercicio; ejecución y puesta en práctica de las actividades previstas; y evaluación sobre la idoneidad de la respuesta.
Los simulacros requirieron la participan de personal de la Xunta y de otras administraciones, como bomberos, protección civil municipla, fuerzas y cuerpos de seguridad y personal sanitario.