Un hombre ha sido detenido en Pontevedra acusado de vulnerar la intimidad de varias mujeres al grabarles partes íntimas con su teléfono móvil oculto en una bolsa mientras paseaban por una zona comercial de la ciudad. El arresto se enmarca en el aumento de la preocupación social y judicial por este tipo de conductas de grabación subrepticia, conocidas popularmente como upskirting.
Según el relato policial, la intervención se produjo cuando agentes de la Policía Nacional realizaban labores de prevención de la delincuencia en un área de compras de Pontevedra, coincidiendo con la campaña de rebajas. Los funcionarios observaron a un hombre que mantenía una actitud considerada sospechosa, vigilante y atento al paso de mujeres jóvenes.
El individuo portaba una bolsa de plástico y, cada vez que pasaba a su lado una mujer con falda corta, se colocaba detrás de ella y la seguía durante unos metros, muy pegado y situando el bolso a la altura de las nalgas. Esa repetición del mismo comportamiento hizo que los agentes optaran por establecer una vigilancia discreta para comprobar si podían estar ante un posible delito contra la intimidad.
Modus operandi y seguimiento policial
A lo largo de esa vigilancia, los agentes constataron que el sospechoso entraba y salía de distintas tiendas, siempre utilizando el mismo procedimiento con mujeres que vestían falda corta. También advirtieron que en un momento dado se dirigió a un vehículo estacionado en la zona y se cambió alguna prenda de ropa, aparentemente para tratar de pasar desapercibido entre la multitud.
En una de las salidas de un establecimiento comercial, los policías vieron cómo el hombre salía tras una mujer y manipulaba su teléfono móvil para colocarlo dentro de la bolsa preparada, orientado hacia arriba, con el objetivo de grabarla por debajo de la falda mientras caminaba. Fue entonces cuando los agentes intervinieron para identificarlo y comprobar el contenido del dispositivo y del ingenio que había instalado en la bolsa.
Intervención del teléfono y delito contra la intimidad
Durante el registro, los agentes localizaron la bolsa preparada, en cuyo interior el teléfono móvil seguía grabando en el momento de la intervención. A partir de ahí, procedieron a la detención del varón como presunto autor de un delito contra la intimidad, figura recogida en el Código Penal para conductas que vulneran el espacio más reservado de las personas mediante dispositivos de imagen o sonido.
El arrestado fue trasladado a la Comisaría Provincial de Pontevedra para la instrucción de las diligencias policiales y su posterior puesta a disposición judicial. Por el momento no han trascendido datos sobre su identidad ni sobre el número total de posibles víctimas, ni se ha informado de que se haya localizado difusión de las imágenes.
Organizaciones feministas y colectivos de defensa de los derechos de las mujeres vienen denunciando desde hace años el impacto psicológico y social de estas grabaciones y reclamando más medidas de prevención, sensibilización y persecución del llamado upskirting .
Para conductas como grabar por debajo de la falda (upskirting) con móvil u otros dispositivos, sin consentimiento de la víctima, los tribunales lo encuadran en el artículo 197.1 del Código Penal como delito de descubrimiento y revelación de secretos. Este precepto prevé penas de prisión de 1 a 4 años y multa de 12 a 24 meses para quien utilice artificios técnicos de grabación de imagen o sonido para vulnerar la intimidad de otra persona.