La familia se muestra "satisfecha" al haber podido defender la "honorabilidad" del joven coruñés

La madre de Diego Bello, Pilar Lafuente, ha testificado en esta jornada en el juicio que se celebra en Filipinas y en el que están acusados tres policías de asesinar al joven coruñés, en enero de 2020.

En declaraciones a Europa Press, tanto ella como su hijo Bruno, hermano de Diego, se han mostrado "satisfechos" por haber podido ratificar en la vista "las amenazas de muerte" al joven y de haber concretado "quién fue", han dicho al referirse al "gobernador Miguel Villafuerte".

"Bastante satisfechos de cómo se desarrolló la vista, nos dieron opciones de decir que Diego estaba amenazado de muerte, tanto él como su socio y dijimos quién", ha precisado la madre tras explicar que solo tuvo que responder a tres preguntas de los abogados de la defensa en relación a cuestiones como sí habían recibido el informe de la autopsia de Diego, en el que se constata, ha recordado, "que no había consumido drogas".

"El resto, preguntas de nuestros abogados", ha expuesto. A su vez, Bruno, el hermano de Diego, ha indicado que marchan de Filipinas -- hoy emprenden viaje de vuelta a casa -- "bastante contentos". "Se pusieron cosas sobre la mesa como la amenaza de muerte por parte del gobernador "Miguel Villafuerte".

También ha precisado que las preguntas de los letrados de la familia se han centrado en la "honorabilidad de Diego" y en "defender" que "nunca tuvo que ver con drogas ni tuvo armas en su posesión ni mucho menos".

REUNIONES PREVIAS
Previa a esta declaración de la madre en el juicio como testigo, los familiares han mantenido reuniones con autoridades filipinas.

Lo han hecho junto a su abogado Guillermo Mosquera y con el acompañamiento del cónsul de España en Filipinas, Ignacio Sánchez Taboada.

Entre ellas, encuentros con los abogados que llevan el caso, con un representante de la Embajada de España en Filipinas y con el embajador de la Unión Europea en Filipinas, Massimo Santoro.

Asimismo, mantuvieron una reunión con el NBI, con su director "y con los agentes responsables del informe que desmonta, punto por punto, la versión ofrecida por los policías implicados en la muerte de Diego", han incidido. También fueron recibidos por un secretario de la Oficina del Ombudsman (Defensor del Pueblo), a quien se le trasladaron "las preocupaciones e incertidumbres" existentes en el caso.

"Todo este trabajo está encaminado a un único objetivo: seguir buscando justicia". "Seis años después de la injusta muerte de Diego Bello, se continuará hasta que se haga justicia y se limpie su nombre", han insistido tras la ronda de encuentros mantenida al desplazarse al país los padres y el hermano, entre otros.

INVESTIGACIÓN
Por la muerte de Diego Bello se juzga a tres policías, que enfrentan acusaciones de asesinato y suplantación de pruebas en relación con la muerte del joven, en enero de 2020, en la isla filipina de Siargao.

En junio de 2025, el Tribunal de Primera Instancia Regional de la República de Filipinas negó la libertad bajo fianza de los tres policías acusados de matar al coruñés Diego Bello.

De acuerdo con la investigación, no hubo un enfrentamiento armado con el joven, como sostuvieron inicialmente los agentes. Además, el informe forense indica que Bello fue alcanzado por disparos mientras ya se encontraba en el suelo.

De hecho, la propia Comisión de Derechos Humanos de Filipinas rechazó los argumentos esgrimidos por los policías en relación a la muerte en el contexto de una operación antidroga.

Todo ello en el marco de un trabajo en colaboración con la Oficina Nacional de Investigación (NBI) filipina. En el mismo se considera que hubo una "violación" de los protocolos operativos y se rechazan los argumentos de los agentes en relación a la forma en que se produjo la muerte del joven coruñés.

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