El taxista coruñés Sergio todavía se recupera de las heridas sufridas la madrugada del pasado sábado, cuando dos pasajeros lo atacaron para robarle la recaudación del día. El suceso tuvo lugar en la zona de Monte Alto, después de que ambos hombres pidieran el servicio en la calle San Roque y solicitaran ser trasladados a ese barrio. El trayecto transcurría con normalidad hasta que, al llegar a destino, el pasajero del asiento trasero golpeó con fuerza al conductor en la sien, dejándolo aturdido. A partir de ahí, se desencadenó una violenta agresión en la que también participó el ocupante del asiento delantero.
El conductor, atrapado por el cinturón y el peso de uno de los atacantes, sufrió múltiples golpes en la cabeza y contusiones en la pierna, además de un esguince. Según relata él mismo, trató de liberarse mientras pedía ayuda a gritos. Logró abrir la puerta, pero cayó de espaldas sobre la calzada. Uno de los agresores se abalanzó entonces sobre él para quitarle la cartera, mientras el otro continuó dándole patadas en el suelo.
Vecinos y cámaras, claves para resolver el caso
La intervención de varios residentes del barrio fue decisiva. Tras escuchar los gritos del conductor, bajaron a auxiliarle y avisaron a la Policía Nacional, que tardó pocos minutos en llegar. La víctima fue atendida por una ambulancia y trasladada al Hospital Universitario de A Coruña (Chuac). En el hospital, presentó denuncia y entregó las grabaciones de la cámara de vigilancia instalada en el taxi, un elemento fundamental para identificar a los dos agresores.
El dispositivo policial se activó inmediatamente. Con las imágenes en mano, las patrullas localizaron a los sospechosos apenas dos horas después en la calle Baltasar Pardal Vidal, a pocas manzanas del lugar del ataque. Uno de ellos portaba el dinero robado, unos 400 euros, que fueron incautados. Ambos fueron detenidos y puestos a disposición judicial el 17 de enero. La jueza decretó el ingreso en prisión para uno de ellos y la libertad provisional para el otro, a la espera de juicio.
El suceso ha encendido todas las alarmas en el sector del taxi coruñés, que denuncia una ola de violencia creciente en los últimos meses. Los sindicatos del sector aseguran que este es ya el séptimo robo a un taxista registrado en la ciudad en el último año.
“Nos vemos obligados a llevar cámaras”
Para Juan Carlos Sambad, uno de los compañeros de Sergio, la única razón por la que el caso se resolvió tan rápido es la existencia de grabaciones en el vehículo. “Nos vemos obligados a instalar cámaras porque no tenemos otra protección”, lamenta. El sector lleva años reclamando refuerzos policiales, más botones de emergencia y medidas disuasorias, especialmente en los servicios nocturnos.
Ricardo Villamisar, presidente de la cooperativa Teletaxi, explica que el conductor consiguió activar el botón de emergencia del vehículo durante el ataque, lo que ayudó a reducir los tiempos de respuesta de la policía. “Los coches ya cuentan con un sistema de alerta, pero sigue siendo insuficiente. No podemos prever quién entra en nuestros taxis ni en qué momento puede producirse un ataque”, advierte.
El gremio insiste en que la situación es insostenible. Casi todos los robos recientes se han producido de madrugada, con conductores trabajando solos y en zonas con escasa presencia policial. Los trabajadores piden al Ayuntamiento y a la Delegación del Gobierno un plan específico de seguridad.