Archivo - El conselleiro de Sanidad de la Xunta de Galicia, Antonio Gómez Caamaño 

La Consellería de Sanidade se encargará de valorar las bajas médicas del personal funcionario de otras consellerías adscrito a Muface y Mugeju, tras la encomienda aprobada en el último Consello de la Xunta. El objetivo es reforzar la coordinación entre la administración sanitaria y los distintos departamentos autonómicos, mejorando así la eficiencia y el control de los procesos de incapacidad temporal en Galicia.

 

Refuerzo de la inspección médica y resultados inmediatos

Desde agosto de 2024, el Servizo Galego de Saúde (Sergas) reforzó su sistema de inspección sanitaria para evitar que las bajas se prolonguen de forma innecesaria. En este periodo, se revisaron 107.464 procesos y se emitieron 25.991 altas médicas, lo que equivale al 24,19% del total. El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez, y la secretaria xeral técnica, Natalia Lobato, presentaron estos datos este jueves dentro de la hoja de ruta del Gobierno gallego para hacer los procesos “más eficientes y coordinados”.

 

Según explicó Gómez Caamaño, el plan se diseñó para actuar ante la alta incidencia social y económica de las bajas médicas y su creciente duración. La estrategia busca reducir los tiempos de respuesta, simplificar trámites burocráticos y respaldar la labor de los facultativos, evitando la sobrecarga de los centros de salud.

 

Para ello, la Xunta creó unidades de apoyo formadas por personal médico inspector y subinspector, que actúan directamente en las áreas sanitarias con más bajas de media. Estos equipos se desplazan para entrevistar a los médicos y revisar los procesos abiertos, con el fin de justificar o no la continuidad de las incapacidades.

 

Actuaciones en las áreas sanitarias gallegas

Estas unidades han intervenido ya en las áreas sanitarias de Santiago, Lugo, Ferrol y A Coruña. De los 4.742 procesos analizados y las 963 personas citadas, el 47% —456 casos— recibieron el alta tras concluirse que no estaba justificada la prolongación de su baja.

 

Esta revisión exhaustiva, defendió el conselleiro, demuestra que el plan “está cumpliendo los objetivos previstos” y que la inspección actúa con criterios médicos objetivos, no disciplinarios. Con ello, se persigue una gestión más rigurosa y una atención centrada en el paciente, sin perjudicar los derechos del personal afectado.

 

Las organizaciones sindicales del ámbito sanitario no se han pronunciado aún sobre los últimos datos difundidos por la Xunta, aunque en anteriores ocasiones habían pedido que las medidas de control no afectasen a la confianza entre pacientes y médicos.

 

Hospitales, mutuas y coordinación administrativa

Otro de los ejes del plan pasa por que los hospitales emitan directamente los partes de baja en los casos de intervenciones quirúrgicas programadas. Esta novedad, vigente desde abril de 2025, ha permitido generar 4.268 partes hospitalarios hasta diciembre, evitando desplazamientos innecesarios de los pacientes a su centro de atención primaria.

 

La Xunta también ha apostado por mejorar la colaboración con las mutuas laborales, incluyendo sus pruebas diagnósticas en la historia clínica electrónica del Sergas. Desde diciembre de 2024, se integraron 1.282 informes en el sistema informático, siempre con autorización del paciente y de la inspección sanitaria. Este intercambio de información busca evitar duplicidades y acelerar el seguimiento médico.

 

Con la nueva encomienda aprobada esta semana, los servicios de inspección de la Consellería de Sanidade pasarán a actuar como unidades de asesoramiento facultativo para el personal de otras consellerías adscrito a Muface y Mugeju. Durante los próximos cuatro años, estos órganos podrán solicitar informes para valorar incapacidades temporales o la concesión y prórroga de licencias por enfermedad.

 

La Xunta defiende que esta medida permitirá unificar criterios y mejorar la coordinación sanitaria interna, garantizando que todos los empleados públicos gallegos tengan un seguimiento médico equitativo y basado en criterios clínicos homogéneos.

 

El nivel de absentismo en Galicia es de los más de España

 

En Galicia el absentismo y las bajas laborales se sitúan entre los más altos de España, con tasas por encima de la media estatal y con procesos de incapacidad temporal más largos que en el conjunto del país. Aunque la comunidad tiene menos procesos de baja que otras autonomías, los trabajadores gallegos pasan más días de media de baja y acumulan más horas no trabajadas.

 

En 2024 Galicia registró una tasa de absentismo laboral en torno al 7,1–7,7%, situándose entre la cuarta y la quinta comunidad con peores datos y por encima de la media española (alrededor del 6,7–6,9%). Informes de Adecco y Randstad Research destacan que el absentismo por incapacidad temporal en Galicia ronda el 6% en algunos trimestres, también por encima del promedio estatal.

Según estos estudios, los trabajadores gallegos perdieron en 2024 unas 21,5 horas por trimestre, más de 10 horas por causas médicas, mientras que en el conjunto de España la media fue de casi 19 horas (8 por incapacidad temporal). Este diferencial sitúa a Galicia de forma estable en la parte alta del ranking autonómico de absentismo.

 

Bajas laborales: cuántas y cuánto duran

Los datos de mutuas y patronales indican que en Galicia se registraron unas 141.884 bajas laborales por enfermedad común o accidente no laboral entre enero y septiembre de 2023, un 3% más que en el mismo periodo del año anterior. El coste directo de estas bajas para empresas y Seguridad Social en Galicia se aproxima a 1.383 millones de euros anuales, lo que refleja el peso económico del fenómeno.​

 

Aunque Galicia no es de las autonomías con más procesos por cada 1.000 trabajadores, se sitúa en la parte baja en incidencia (alrededor de 21,4 procesos frente a una media nacional de 31,17). Sin embargo, la duración media de las bajas la coloca en el primer puesto estatal, con cerca de 82 días por proceso, frente a unos 30 días de media en España.

 

Comparación con el resto de España

A nivel estatal, informes recientes sitúan en más de 450 bajas por cada 1.000 trabajadores el volumen de procesos de incapacidad temporal en 2023, con un fuerte incremento respecto a 2018 y casi 400 millones de jornadas laborales perdidas. En España, el absentismo medio ronda el 6,7–6,9%, con un absentismo por incapacidad temporal de alrededor del 5,5%.

 

En comparación, Galicia combina una incidencia algo menor de bajas que la media (menos procesos por 1.000 trabajadores) con procesos más largos, lo que eleva su tasa de absentismo por encima del promedio nacional. Esto hace que la comunidad se sitúe entre las regiones donde más peso tienen las bajas en la organización del trabajo y en los costes laborales.

 

Factores y sectores más afectados

Distintos análisis apuntan a que la estructura demográfica de Galicia, con una población más envejecida, y el peso de sectores como sanidad, administración pública o transporte contribuyen a una mayor prevalencia de incapacidad temporal. Además, los informes sectoriales muestran que industria y servicios concentran las tasas de absentismo más elevadas, superando el 7,5–8% en los últimos trimestres, mientras que la construcción se mantiene algo por debajo aunque también al alza.

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