El acusado niega los hechos y afirma que la joven interpuso la denuncia porque él no quiso dejar a su mujer

Un hombre de 35 años se enfrenta a 27 años de cárcel tras ser acusado de agredir sexualmente a una menor que tenía 16 años en varias ocasiones en Monforte en el año 2000. También se le imputó un delito de violencia de género.

El caso se juzga en la Audiencia Provincial de Lugo y la Fiscalía solicita 8 años por cada una de dos agresiones sexuales, 9 por otra y 2 por un delito de violencia. Por su parte, el acusado negó los hechos asegurando que la denuncia la interpuso la joven porque él no quiso dejar a su mujer.

Los hechos juzgados se remontan al año 2000, en Monforte, cuando el hombre, de procedencia marroquí que en aquel momento contaba con 30 años, estaba casado y tenía hijos, entabló relaciones con la joven, de 16 años en aquel momento y residente en un centro de menores.

En su denuncia, la joven lo acusó de actitud controladora, tanto a través del teléfono como de las redes sociales, así como de criticarla por la ropa que llevaba. Además, aseguró que la violó en tres ocasiones y llegó a golpearla, por lo que se le impusieron al acusado medidas cautelares que le impedían acercarse a la víctima.

Por su parte, el acusado relató que se conocieron en una cafetería de Monforte, donde él trabajaba y fue ella la que se puso en contacto con él a través de las redes sociales para comenzar la relación, alegando que quería aprender árabe.

"En su perfil en las redes sociales ponía que había nacido en el 2000, por lo que entendía que no era menor", explicó el acusado, que también añadió que pensaba que vivía en una residencia de estudiantes. El calificó su relación como de novios y aseguró que en ningún momento hubo ningún tipo de control y que desde el principio ella conocía que estaba casado y tenía hijos.

En el relato de la defensa, él afirmó que todas las veces que estuvieron juntos fue consentido, una vez en casa de un amigo y las otras dos en la zona de San Mateo, donde van muchas parejas a mantener relaciones.

Relató que cuando la esposa se enteró de la relación, se enfrentó a la joven, pero ambos siguieron manteniendo conversaciones "cariñosas" a través de WhatsApp en los que ella le pedía que dejara a su mujer y que se fueran juntos a Alemania, donde, presuntamente, vivía el padre de ella. Cuando él se negó a irse, ella comenzó a requerirlo por mensajes y llamarle continuamente. "Una vez que dejé de contestarle las llamadas, interpuso la denuncia", explicó el hombre.

La defensa presentó como pruebas para avalar la declaración los WhatsApp que intercambiaron durante toda la relación. Además, explicó que después de la denuncia siguió recibiendo llamadas de un número oculto, que luego comprobó que era ella.

En cuanto a la edad de la joven, aseguró que se comportaba con una adulta, "fumaba y bebía, salía de fiesta y nunca le pedimos el carné porque aparentaba más edad", señaló. También aseguró que la quería y que dudó si irse con ella o quedarse con sus hijos, pero al final prefirió "no abandonarlos".

La defensa también llevó a declarar a varias personas que los conocían a ambos con la intención de hablar de la "relación de pareja" que mantenían.

POWERED BY BIGPRESS