Según ha informado el servicio autonómico, los efectivos de Gardacostas actuaron tras recibir un aviso del 112 que alertaba de la presencia de una embarcación tipo balsa salvavidas en el arenal de Mar de Fóra. Los agentes verificaron que el artefacto pertenece al mercante extranjero ‘Karekare’, con bandera de Malta, que había navegado la pasada noche frente a la costa fisterrá.
A partir de las primeras comprobaciones efectuadas por la Unidad Operativa que Gardacostas mantiene en Muxía, el dispositivo concluyó que no se trataba de un abandono voluntario ni de una emergencia con personas en el agua. Todo apunta a que el buque perdió la balsa a consecuencia de un fuerte golpe de mar mientras cruzaba una zona de olas muy significativas asociadas al temporal.
Temporal Ingrid y costa en alerta
Las autoridades relacionan el incidente con los efectos de la borrasca Ingrid, que desde las últimas horas mantiene a buena parte del litoral gallego en nivel rojo por fuerte oleaje y viento. Estas condiciones extremas complican la navegación y obligan a reforzar la vigilancia, especialmente en un tramo tan expuesto como el entorno de Fisterra, tradicionalmente catalogado como uno de los puntos más peligrosos para el tráfico marítimo.
El operativo permitió retirar la balsa del arenal sin incidencias y descartar riesgos añadidos para otras embarcaciones o para el propio litoral, en una jornada marcada por avisos de precaución tanto a la flota profesional como a la ciudadanía. La actuación se suma a la intensa actividad de Gardacostas en los últimos años en esta zona, donde los temporales invernales acostumbran a dejar siniestros, rescates y situaciones de riesgo.
Una playa muy peligrosa
Mar de Fóra es un arenal abierto al océano, sin servicio de socorrismo, conocido por su fuerte resaca y por la peligrosidad del baño, hasta el punto de que el Concello de Fisterra mantiene desde hace años carteles que prohíben meterse en el agua. En los últimos tiempos, varios sucesos han puesto de relieve esa peligrosidad, con peregrinos y bañistas rescatados en estado grave tras ser arrastrados por la marejada.
Pese a las reiteradas advertencias, el arenal continúa siendo un punto de atracción para visitantes y caminantes que llegan al “fin del mundo” atlántico y se acercan a la playa para ver el atardecer, incluso en días de temporal. Las autoridades insisten en que se respeten las restricciones y se extremen las precauciones en episodios como el actual, en los que el oleaje y el viento pueden generar situaciones de riesgo tanto en tierra como en el mar.
Por el momento no constan valoraciones públicas del armador ni de la naviera del ‘Karekare’ sobre la pérdida de la balsa, mientras los servicios de emergencias mantienen activos los avisos por mal tiempo en todo el litoral atlántico gallego. Ni la compañía ni la tripulación han informado de daños personales a bordo relacionados con este incidente concreto.