La movilización ciudadana en defensa de la sanidad pública continúa ganando fuerza en Galicia. Este viernes, la plataforma SOS Sanidade Pública de Vigo reunió a decenas de personas frente al hospital Álvaro Cunqueiro en una concentración simbólica para animar a participar en la gran manifestación convocada el 1 de febrero en Santiago de Compostela. Los portavoces del colectivo calificaron al Álvaro Cunqueiro como la “zona cero de los recortes sanitarios” y exigieron un cambio de rumbo en la política sanitaria de la Xunta.
Durante el acto, la organización denunció el actual “colapso” de la sanidad pública gallega, que atribuyen a “años de recortes, privatizaciones y abandono”. Recordaron que el área sanitaria de Vigo ha sido, a su juicio, “un laboratorio de pruebas” para un modelo que prioriza el beneficio privado frente al servicio público. El hospital Álvaro Cunqueiro, construido bajo fórmula de concesión público-privada, sigue siendo uno de los puntos más polémicos de la sanidad gallega, una cuestión que ha sido reiteradamente criticada por asociaciones vecinales, sindicatos y partidos de la oposición.
En las últimas semanas, varias fuentes médicas alertaron del colapso en las Urgencias del Cunqueiro, donde los tiempos de espera se disparan y la falta de personal ha obligado a habilitar zonas provisionales para pacientes. Las urgencias del Sergas en Vigo atendieron el pasado fin de semana su récord de afluencia del invierno, con más de 900 pacientes diarios. Los sanitarios denuncian sobrecarga laboral, escasez de camas y salas saturadas.
Exigen reforzar la Atención Primaria y rescatar el Cunqueiro
SOS Sanidade Pública reclamó además un plan urgente de refuerzo de la Atención Primaria, uno de los pilares más deteriorados del sistema sanitario gallego, como subrayan también los últimos informes del Colegio Médico de Pontevedra. Denuncian falta de personal, ausencia de sustituciones, listas de espera “intolerables” y servicios hospitalarios al límite. La plataforma pidió “rescatar” la gestión del Álvaro Cunqueiro, ampliar su capacidad y poner a pleno rendimiento el Meixoeiro y el Nicolás Peña, que siguen infrautilizados tras sucesivos recortes.
Otro punto de conflicto es el concierto económico con el hospital Povisa, que la organización tacha de “opaco y sin alternativa pública efectiva”. Desde la Consellería de Sanidade, según recordaron diversos medios, se defiende que el concierto garantiza atención a miles de pacientes y que se está monitorizando la actividad asistencial. El departamento que dirige Julio García Comesaña no ha respondido aún a las nuevas críticas de SOS Sanidade Pública.
La concentración concluyó con un llamamiento masivo a acudir a la movilización del próximo 1 de febrero en Santiago, que se prevé una de las más amplias del movimiento sanitario en los últimos años. Los colectivos convocantes pretenden que sea una “demostración de fuerza cívica” para exigir a la Xunta que revierta las políticas de privatización y refuerce la red pública. “Queremos una sanidad universal, cercana y plenamente pública”, proclamaron los portavoces del movimiento.