El president de Turquia, Recep Tayyip Erdogan, durant un acte del seu partit, AKP

El conflicto en el noreste de Siria vuelve a encender las alarmas de la comunidad internacional. En plena ofensiva sobre Rojava, región de mayoría kurda, el colectivo Galiza con Kurdistán ha convocado una concentración el sábado 31 de enero, a las 12.30 horas, en la compostelana Praza do Toural. El objetivo: denunciar lo que consideran una "guerra de exterminio" contra el pueblo kurdo y reclamar el fin de los ataques que Turquía realiza con apoyo del Gobierno sirio de transición.

 

La organización gallega apela a partidos políticos, sindicatos, asociaciones feministas y movimientos sociales para “llenar las calles de Compostela de solidaridad internacionalista”. Según el comunicado difundido, “defender Rojava es defender la dignidad de los pueblos frente a la barbarie”. La concentración se enmarca en una ola de protestas que se están produciendo en distintas ciudades del Estado español en apoyo a la población kurda.

 

Olas de solidaridad en todo el Estado

En los últimos días, ciudades como Barcelona, Madrid o Gijón han acogido movilizaciones de apoyo a Rojava. En la capital catalana, cientos de personas marcharon hasta la Embajada de Turquía coreando consignas contra el presidente Recep Tayyip Erdoğan, a quien acusan de ser responsable de los bombardeos y de las violaciones de derechos humanos. La protesta concluyó con la lectura de un manifiesto en la Plaça Sant Jaume, en pleno corazón de la ciudad.

 

En Madrid, la concentración de la Plaza de Callao reunió a un centenar de asistentes bajo el lema “Rojava no está sola”, denunciando la pasividad de los gobiernos europeos ante la ofensiva militar turca. Las imágenes de desplazados y de pueblos destruidos han reforzado el sentimiento de empatía hacia la causa kurda y la autodenominada Revolución de las Mujeres, una experiencia política que combina autogobierno, feminismo y democracia directa.

 

Galicia ante la ofensiva en Siria

La convocatoria en Compostela se suma así a un movimiento más amplio de solidaridad internacional con el pueblo kurdo, que en Galicia ha tenido ya otras expresiones, como las campañas de ayuda impulsadas por organizaciones feministas y colectivos libertarios en los últimos años. Desde Galiza con Kurdistán subrayan que su acción busca también visibilizar la situación de las mujeres de Rojava, consideradas un ejemplo mundial de resistencia frente al patriarcado y al autoritarismo.

 

Mientras tanto, fuentes humanitarias informan de que, pese a la extensión de un alto el fuego de quince días acordado a principios de semana, la situación sigue siendo crítica. En Kobanê y otras localidades del norte de Siria, la escasez de suministros y los ataques aislados amenazan la vida de cientos de personas. Se calcula que más de 150.000 civiles han sido desplazados desde el inicio de la ofensiva.

 

Diversas ONG han alertado de que el bloqueo humanitario impide la entrada de ayuda esencial y han pedido presión internacional sobre Ankara y Damasco para detener los ataques. Hasta el momento, la comunidad internacional guarda silencio, sin que se hayan anunciado medidas concretas para garantizar la seguridad de la población civil kurda.

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