Un grupo de vecinos gallegos ha denunciado ante Galiciapress el estado “intransitable y peligroso” de la N-634, una de las principales vías que cruza el norte y el interior de Galicia. La carretera, que conecta Santiago de Compostela con la frontera asturiana, presenta, como demuestran las imágenes remitidas a esta redacción, grandes baches, hundimientos y zonas encharcadas que, según los denunciantes, ponen en riesgo la seguridad de los conductores y causan daños graves en los vehículos.
La Nacional 634 es la principal vía de comunicación de la comarca de Santiago hacia el noreste, pasando por Curtis, Guitiriz y Baamonde antes de girar hacia Vilalba, Mondoñedo y Ribadeo.
Los vecinos subrayan especialmente la situación de los tramos de Mondoñedo y Curtis, dos puntos críticos que a menudo concentran las quejas. En el primer caso, la N-634 se convierte en el único itinerario alternativo cuando la A-8 se cierra por niebla en O Fiouco, lo que multiplica la peligrosidad al tener que absorber un alto volumen de tráfico pesado. En Curtis, los socavones y el pavimento irregular obligan a reducir la velocidad a menos de 40 km/h, una situación que califican de “insoportable y negligente”.
“Solo pintaron por encima del asfalto roto”
Los denunciantes aseguran que la única actuación reciente en la vía fue el repintado superficial realizado el pasado verano, “hecho sobre un firme completamente deteriorado”. Critican la falta de mantenimiento estructural por parte del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y recuerdan que municipios como Curtis o Mondoñedo han remitido múltiples solicitudes de reparación “sin obtener respuesta”.
La situación tiene también un impacto económico y social, ya que la N-634 es utilizada a diario por trabajadores, transportistas y estudiantes. Algunos conductores aseguran haber sufrido averías costosas, como roturas de suspensión o neumáticos reventados. Según datos oficiales del propio Gobierno, entre junio de 2018 y febrero de 2025 la inversión en conservación de la red estatal en Galicia fue de 479,21 millones de euros, una cifra que sitúa a la comunidad a la cola de España en gasto por kilómetro de carretera.
El más reciente Informe 2025 de la Asociación Española de la Carretera (AEC) sitúa a Galicia como la segunda comunidad con peor estado de sus vías estatales: un 59% de la red está en condiciones deficientes o muy deficientes. Los vecinos critican que esta falta de inversión es visible en cada kilómetro de la N-634, donde el firme se encuentra “destrozado y sin señalización adecuada”.
Una vieja reivindicación en la comarca
La N-634 acumula quejas vecinales desde hace al menos dos décadas. En 2015, el Ayuntamiento de Curtis ya había denunciado ante el entonces Ministerio de Fomento el mal estado del trazado, reclamando mejoras en la seguridad vial y denunciando el incumplimiento de compromisos previos. En aquel momento, las autoridades prometieron enviar equipos técnicos para valorar reparaciones, pero los vecinos aseguran que pocas actuaciones efectivas se llevaron a cabo desde entonces.
Diez años antes, en 2005, los propios usuarios demandaban “mejoras urgentes para evitar muertes” en una vía plagada de puntos negros. El Gobierno central reconocía entonces hasta siete zonas de alta siniestralidad en apenas veinte kilómetros, especialmente en los municipios de Curtis, Oza dos Ríos, Cesuras y Mesía. Los vecinos advertían de los cambios de rasante, cruces con pistas forestales y niebla frecuente, factores que se combinan para complicar la conducción incluso a conductores experimentados.
La hemeroteca confirma que los accidentes recurrentes, las protestas y las promesas incumplidas se repiten en el tiempo. Desde el núcleo de Lanzá hasta Mondoñedo, los tramos de la N-634 siguen siendo considerados por varios informes como “puntos negros permanentes” del tráfico gallego.