Nunca llegó a entrar en el sistema existente por lo que hubo acuerdo de condena a un año de cárcel por dilaciones

Un fallo informático ha retrasado en más de una década el juicio contra dos acusados de un delito de robo con violencia en A Pobra do Caramiñal (A Coruña), que este miércoles han sido condenados a un año de cárcel cada uno, tras la conformidad alcanzada entre la defensa de los procesados y el Ministerio Fiscal.

El juicio se ha celebrado en la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago, donde fuentes consultadas por Europa Press han trasladado que la orden de captura contra los acusados nunca llegó a entrar en el sistema de la Policía. Por tanto, a lo largo de 13 años ni siquiera fueron buscados.

Ahora, tras celebrarse el juicio -- dieciséis años después de los hechos -- ambos encausados han aceptado la condena por su participación en un atraco a una joyería en A Pobra en diciembre de 2009. En aquel momento, según el escrito de acusación de la Fiscalía, se apoderaron de diversas joyas valoradas en más de 140.000 euros que se encontraban en una caja fuerte.

Durante el robo, "intimidaron con una pistola" a la dependienta de la joyería, a quien ataron de pies y manos y amordazaron con cinta americana antes de dejarla en el suelo "de cara a la pared". Cuando la mujer rompió a llorar, la amenazaron diciéndole: "No grites. Sabemos dónde vives. Estate callada. No nos mires, cierra los ojos".

Después de unos minutos y "al no escuchar ya ruido alguno", la víctima consiguió soltarse y "se arrastró por el suelo" hasta la oficina, donde pudo accionar la alarma.

"DILACIÓN INDEBIDA"
A raíz del error informático, cuyas causas de desconocen, el Ministerio Fiscal ha señalado que el proceso se ha visto "prolongado de manera desproporcionada" lo que ha resultado en una "dilación temporal anormalmente excesiva e injustificada".

Además, ha subrayado que "dichas dilaciones no son imputables a los acusados" y resultan contrarias a su "derecho fundamental a un proceso sin dilaciones indebidas".

Ante la posibilidad de que los hechos prescribiesen, el acuerdo cerrado prevé pena de prisión de un año para cada uno de los procesados y el abono de una indemnización al dueño de la joyería. Esta cantidad, sin embargo, aún tendrá que ser definida por un perito.

Ambos acusados no entrarán en prisión ya que se ha firmado también la conformidad con relación a la suspensión de las penas por un período de dos años. En el caso de que vuelvan a delinquir en este tiempo, los hombres sí entrarían en la cárcel.

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