Los acusados golpearon a la víctima y sustrajeron de su domicilio varios efectos y 6.000 euros en efectivo

Fiscalía solicita penas que superan los 10 años de cárcel para cinco acusados de tres delitos en concurso real: uno de robo con violencia en las personas y en casa habitada, uno de lesiones y uno de pertenencia a grupo criminal, en la provincia de Ourense.

Tal y como se recoge en el escrito fiscal --de fecha 30 de diciembre de 2025-- antes de enero de 2025, los cinco acusados crearon un grupo criminal dedicado a ejecutar robos en casas habitadas y locales abiertos al público en Ourense.

El primero de los acusados ostentaba el cargo de "jefe" y realizaba labores de dirección, coordinación y asesoramiento. El segundo de los inculpados cumplía el rol de "informador" de posibles objetivos a robar, y ejecutaba los delitos en colaboración con los otros tres acusados, "siempre bajo la supervisión anterior, simultánea y posterior del jefe".

Asimismo, Fiscalía ha matizado que concurre en los cinco acusados el agravante de disfraz en el delito de robo con violencia y el agravante de abuso de superioridad en el delito de lesiones.

También, concurre el agravante de reincidencia en los tres delitos para uno de los acusados --el "informador"-- que cuenta con antecedentes penales computables, tras ser condenado por sentencia del año 2022 dictada por la Audiencia Provincial de Ourense --como autor de un delito de pertenencia a grupo criminal--, y por sentencia del año 2021 dictada por el Juzgado de lo Penal número 2 de Ourense --como autor de un delito de robo con violencia--.

En el escrito, el Ministerio Fiscal ha matizado que el grupo disponía de armas e instrumentos "peligrosos", así como de "medios tecnológicos avanzados" de comunicación, vigilancia y contravigilancia que eran "especialmente aptos para facilitar la ejecución de los delitos y la impunidad de los integrantes".

LOS HECHOS
En concreto, según relata el escrito de acusación, el 19 de enero de 2025 a las 19.00 horas, el "jefe" convocó una reunión en su domicilio situado en Xinzo de Limia (Ourense) entre los acusados, tras conocer --avisado por el "informador"-- que un empresario del sector de la construcción con residencia en el municipio ourensano de Lobios acababa de recibir un "pago en metálico por importe de 150.000 euros" que guardaba en su casa.

En la reunión, el primer inculpado trasladó a los otros las "instrucciones precisas" para llevar a cabo el robo: el lugar exacto, el itinerario de ida y vuelta, apagar los móviles al llegar y efectuar todas las comunicaciones a través de la aplicación 'Signal' para "dificultar el rastreo policial", y el uso de guantes y pasamontañas.

Así, ese mismo día alrededor de las 23.23 horas, tres de los acusados llegaron al lugar de los hechos, "en las inmediaciones del domicilio" de la víctima y su esposa, en donde les esperaba el "informador", para realizar primero "varios recorridos de comprobación", y tras recibir las últimas indicaciones, los cuatro acusados iniciaron el asalto, cubriendo antes su rostro y cogiendo uno de ellos una porra.

Ante los ladridos de los perros de las víctimas tras haber saltado los acusados el muro que rodea la casa, estos se escondieron en el garaje, permaneciendo uno de ellos en el exterior para vigilar.

Al escuchar los ladridos, el propietario salió al exterior con una linterna y preguntó "quién andaba ahí", asomándose mientras a la puerta del garaje. Fue en ese momento en el que los acusados "prevaliéndose de su superioridad numérica y física por razones de edad y corpulencia", comenzaron a agredirlo "con gran virulencia" a la vez que le preguntaban "dónde estaba el dinero".

La víctima, "tendido en el suelo, sangrando por la nariz, rendido y en posición fetal", les avisó de que el dinero estaba en su mesilla de noche, pero continuó recibiendo golpes por todo el cuerpo, especialmente en cabeza y región costal, llegando incluso a atarle los procesados las manos con una cuerda, que también pasaron varias veces por su cuello.

Así --tal y como se explica en el escrito-- los cuatro procesados comenzaron a registrar el interior de la vivienda buscando objetos de valor --entre ellos, varios relojes, joyas, los teléfonos móviles de los propietarios y una escopeta-- y se apoderaron de 6.000 euros en efectivo. Sin embargo, como el dinero "no les parecía suficiente", uno de los acusados contactó con el "jefe", quien le indicó que "tenía que haber más pasta, que mirasen con calma porque había tiempo de sobra, que apretasen al viejo, que le dijesen que le iban a hacer daño a su señora y que usasen a la vieja".

Es entonces cuando uno de los procesados accedió a la habitación en la que aún dormía la esposa de la víctima, provocando que esta se despertase y comenzase a gritar pidiendo auxilio.

Así las cosas, y ante la "desesperación de los acusados por no encontrar más dinero", los cuatro terminaron huyendo y trasladándose a la vivienda del "jefe" en la que se repartieron las ganancias obtenidas entre todos.

Una vez hubieron abandonado el domicilio, la esposa de la víctima desató a su marido y alertó a los servicios sanitarios y policiales, de tal forma que el hombre fue inmediatamente trasladado al Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), ingresando en la UCI con hematoma facial, fractura de huesos, traumatismo torácico, fracturas costales y demás afecciones, necesitando dos intervenciones quirúrgicas, y permaneciendo en este "secuelas de síndrome frontal, trastorno orgánico de la personalidad y alteración de funciones cerebrales superiores".

Finalmente, la Guardia Civil de Ourense detuvo a los cinco procesados el 18 de febrero de 2025, y efectuó registros en sus domicilios en donde se hallaron varios de los efectos sustraídos. Así, el 20 de febrero, los cinco pasaron a disposición judicial, decretándose su ingreso en prisión provisional y sin fianza.

SOLICITUDES DE CONDENA
Así las cosas, Fiscalía ha solicitado para el primero de los acusados --el "jefe"-- una pena de cuatro años y once meses por el delito de robo con violencia, la misma condena por el delito de lesiones y cuatro años y cinco meses por el delito de pertenencia a grupo criminal.

Para el segundo de los imputados --el "informador"-- el Ministerio Fiscal ha pedido una condena de cinco años por el delito de robo, otros cinco por el de lesiones, y cuatro años y seis meses por el de pertenencia a grupo criminal, y ha interesado que "una vez cumplidos dos tercios de su extensión total", la pena de cárcel se sustituya por su expulsión del territorio español.

Para cada uno de los restantes tres acusados, Fiscalía ha solicitado una pena de cuatro años y nueve meses de cárcel por cada delito de lesiones y robo con violencia, y cuatro años de prisión por el delito de pertenencia a grupo criminal.

En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Fiscal ha pedido el pago de una indemnización de 54.888,87 euros por las lesiones y secuelas, de 6.000,00 euros por el dinero robados, y la cantidad que se acredite por los efectos sustraídos.

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