Llama mucho la atención el desconocimiento que hay por parte de algunas personas que viven en Pontevedra, pero que no son oriundas, sobre el desconocimiento de la historia de esta ciudad, quejándose muchas veces de carencias, y con tópicos de otra época, que en gran medida no se ajustan para nada al desarrollo y crecimiento que a experimentado la ciudad en los últimos años, sobretodo a partir de finales de la década de los 80, tanto a nivel urbanístico como en número de habitantes, próximo a los 85.000, una cifra nada envidiable en una comunidad autónoma que pierde población y está envejecida, cuando se podría decir que la ciudad del Lérez en este sentido sería casi una excepción.
La creación de infraestructuras en los últimos años, y mejoras de las mismas hacen que se refuerce la ciudad como capital de provincia que es, infraestructuras que algunas de ellas en su día no existían. El campus universitario, el nuevo estadio de Pasarón, el polígono industrial de O Campiño, pendiente este de una segunda ampliación, el futuro polígono comercial de O Bao, la ciudad administrativa de Campolongo, así como unas comunicaciones y situación geográfica envidiables, hacen de la calidad de vida en Pontevedra, seña e identidad.
Los distintos eventos culturales que proyectan a la ciudad en el exterior, como los premios Feroz, los grandes conciertos, aunque muy mejorable este apartado, los eventos deportivos internacionales, como la pasada edición del Mundial de Triatlón o el auge del Camino Portugués, con una inusitada visita de peregrinos de distintas nacionalidades, posicionan a la ciudad en el mapa, mientras el recinto ferial y el Pazo da Cultura están a pleno rendimiento a lo largo del año.
Con todo lo dicho, no se entiende por parte de estas personas las quejas hacia Pontevedra, evidenciado un desconocimiento de la ciudad y la falta de integración de las mismas en su tejido social, aunque también puede ser que lo que oferta la ciudad no sea de su interés. No se puede catalogar una urbe porque no haya parques infantiles suficientes, ya que posiblemente esta carencia básica, la tendrían la mayoría de los núcleos de población. El comparar constantemente y de forma equivocada la ciudad de Pontevedra con la de Vigo o a la inversa, es de por sí un craso error, ya que son ciudades y sociedades con mentalidades, y perfiles distintos, siendo sus modelos urbanos también diferentes.
Sin ir más lejos, y aunque las comparaciones son odiosas, la población de Vigo se sitúa entorno a los 304.000 habitantes, favoreciendo sin embargo el crecimiento vegetativo en otros municipios cercanos, como Porriño, Mos o hacia el área metropolitana viguesa, mientras que la ciudad de Pontevedra aumenta de forma lenta pero constante su población. Si es cierto que hay varios puntos débiles en el desarrollo futuro de la ciudad, como por ejemplo, la entrada a Pontevedra por la zona del nudo de Bomberos, pendiente de una modificación del proyecto por parte de la Dirección General de Carreteras, y retomar de esta manera la obra, así como la necesidad de un nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal, ya que el actual (PXOM) del año 1989, y que defiende el alcalde capitalino, tiene ya 29 modificaciones.
El futuro destape del río de los Gafos, como la próxima construcción del mayor parque de la ciudad en A Parda, zona esta de crecimiento urbanístico, son solo dos ejemplos de la dinámica y desarrollo de la ciudad, cuya evolución futura pasa por ser la misma urbe que a sido siempre, pero con visión de futuro, modelo de ciudad por el cual sus habitantes y de forma mayoritaria apuestan. Como ya dije más arriba las comparaciones, aunque odiosas, estas tendrían algún sentido, si Vigo y Pontevedra fueran ciudades similares, pero son dos urbes con modelos urbanos, y poblaciones distintas, las dos con un desarrollo constante, pero cada una en su respectiva dirección.
Son los falsos tópicos de algunas personas sin una integración social en la ciudad, que a veces con cierto desconocimiento y sin ninguna vinculación sentimental o familiar con las ciudades de Vigo y Pontevedra, las que a veces proyectan una visión sesgada y poco realista de lo que son hoy en día ambas ciudades, diferentes pero a la vez complementarias, y cercanas, así como su situación costera produce la más importante concentración de población de la comunidad autónoma.
Para terminar con los falsos tópicos, no deberíamos engañarnos, la mayor actividad económica, turística e industrial de la comunidad está en el eje Atlántico, formado por las ciudades de Ferrol, Coruña, Santiago, Pontevedra y Vigo. Por lo tanto, tópicos fuera, que te sientas más o menos vinculado a una ciudad, es entrar en situaciones y expectativas personales, a veces no cumplidas, que para nada deberían reflejar la realidad colectiva de una urbe.
Los ciudadanos exigen servicios públicos, pero a veces estos no tienen demanda, con el consiguiente coste que ello acarrea, el ejemplo lo vemos en la iniciativa privada, esta en muchos casos realiza un estudio de mercado para establecer la compañía o empresa en una determinada zona o ciudad, y ver su viabilidad. Pontevedra, como cualquier otra urbe, no es ajena a ello, en relación con sus servicios e infraestructuras tiene un nivel muy aceptable, por lo tanto aquí los falsos tópicos sobran, dejemos de lado lo que desearíamos, y estemos satisfechos con la importante evolución experimentada, a todos los niveles, por la ciudad y su área de influencia en estos últimos años. La conexión directa del AVE entre la capital de las Rías Baixas y Madrid, es un ejemplo positivo, y del momento en el que nos encontramos en la evolución de la ciudad.