Central térmica en Sabón en una imagen de Google Street View

La Guardia Civil ha desarticulado en A Coruña un grupo dedicado al robo continuado de cobre y metales de la central térmica de Sabón, en Arteixo. Los tres detenidos, empleados de la propia instalación a través de una subcontrata externa, están acusados de sustraer material valorado en más de 250.000 euros aprovechando su acceso a las zonas restringidas del complejo energético.

 

Las detenciones, efectuadas en Arteixo, Cerceda y Sigüeiro, pusieron fin a una investigación iniciada en julio de 2025. Todo comenzó tras una inspección rutinaria en la central, donde los responsables detectaron la desaparición de barras de cobre esenciales para los generadores eléctricos. Este componente, de fabricación especializada en Nueva York, tiene un alto coste y resulta fundamental para el funcionamiento de los equipos industriales.

 

Las pesquisas de la Comandancia de A Coruña revelaron que los sospechosos aprovechaban su condición de empleados para acceder a los almacenes y sustraer el material. Utilizaban para ello los vehículos y herramientas de la empresa, lo que les permitía disimular los movimientos dentro del recinto.

 

Además del cobre, la investigación constató que los detenidos habían sustraído más de una tonelada de acero inoxidable, así como baterías de plomo, latón y otros residuos metálicos, cuyo valor superaría los 15.000 euros adicionales. Dentro del recinto cortaban las barras de cobre en fragmentos manejables antes de sacarlas de la instalación, evitando así levantar sospechas.

 

El material sustraído era trasladado a un centro de gestión de residuos cercano a la central, donde los tres implicados realizaron más de 60 operaciones de venta entre marzo de 2024 y diciembre de 2025. Los registros de esas transacciones coincidían con el tipo y volumen del metal desaparecido de las instalaciones de Sabón, lo que permitió vincular directamente las pérdidas con el grupo detenido.

 

Detenciones y cargos judiciales

La operación culminó este enero con la detención de los tres supuestos integrantes del grupo. Dos de ellos fueron arrestados el día 3 y el tercero el día 12. Según fuentes de la investigación, los tres actuaban de manera coordinada desde sus respectivos puestos, con un reparto claro de tareas para facilitar los robos y la posterior venta del material.

 

A los arrestados se les imputan los delitos de pertenencia a grupo criminal y hurto continuado agravado, este último por tratarse de materiales conductores. Tras ser puestos a disposición judicial, las diligencias han sido entregadas a la autoridad competente, pendiente de la determinación de posibles responsabilidades empresariales o civiles.

 

Este caso se suma a otros episodios recientes de robo de cobre en Galicia, un delito que las fuerzas de seguridad asocian al aumento del precio internacional de este metal. El material sustraído suele terminar en el mercado negro o en plantas de reciclaje, donde se revende a empresas intermedias.

 

Tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil han intensificado la vigilancia sobre el tráfico ilegal de metales en la comunidad, con especial atención a zonas industriales y subestaciones eléctricas.

Hasta el momento, ni la empresa titular de la central térmica ni el establecimiento de gestión de residuos implicado han emitido declaraciones públicas sobre el caso.

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