La rotura parcial de una de las balsas de la antigua mina de Monte Neme, entre los municipios coruñeses de Malpica y Carballo, ha vuelto a poner en alerta a la Costa da Morte tras el vertido de una riada de agua, barro y materiales minerales que terminó alcanzando el mar. Aunque no se han registrado daños personales, el episodio reabre el debate sobre la restauración pendiente de este enclave minero y sus riesgos ambientales para el entorno gallego.
Carretera cortada y riada a pocos metros de las casas
El desprendimiento se originó durante la madrugada, cuando cedió una de las balsas del antiguo complejo minero y el agua contenida descendió por la ladera, arrastrando lodo, piedras, vegetación y restos minerales. El torrente colapsó la carretera que une Leiloio con Aviño, el vial que conecta Malpica con la parroquia de Razo (Carballo), donde a primera hora de la mañana varios vecinos comprobaron que el asfalto había desaparecido a escasos metros de las primeras viviendas.
El alcalde de Malpica, Eduardo Parga, confirmó que la maquinaria municipal trabaja para reabrir el tramo y restablecer la circulación lo antes posible. A pesar de la violencia de la riada, no se han producido víctimas ni daños en viviendas, aunque el impacto visual del corrimiento es notable y las inmediaciones del núcleo de Aviño amanecieron cubiertas por una gruesa capa de barro.
Según explicó la edil malpicana Noelia Freijeiro, el torrente pasó “a apenas cien metros” del núcleo rural de Aviño, sin llegar a alcanzar las casas. Los equipos que accedieron por la zona de Cances verificaron además daños en varias pistas forestales, pero sin afección a otras carreteras secundarias ni a inmuebles habitados.
Coordinación de emergencias entre Malpica, Carballo y Xunta
Al lugar se desplazaron agentes de la Policía Local y Protección Civil de Malpica, junto al regidor y los concejales Miguel Ángel Fernández Mirás y Noelia Freijeiro. Desde Carballo también acudieron efectivos de emergencia, incluyendo Policía Local, Protección Civil y el alcalde Daniel Pérez, que ofreció colaboración para realizar tareas conjuntas de revisión y limpieza en la zona afectada.
El 112 Galicia coordinó desde la madrugada un amplio dispositivo en el que participan personal del Ayuntamiento de Malpica, Guardia Civil, Bomberos de Carballo, GES de Ponteceso, Protección Civil de Bergantiños y Carballo, Salvamento Marítimo, Servizo de Gardacostas de Galicia y Policía Autonómica. El personal de GALI de la Axencia Galega de Emerxencias permanece en alerta por si fuese necesaria su intervención.
La Subdelegación del Gobierno en A Coruña destacó que la balsa contenía minerales y productos contaminantes y señaló que, aunque no se han registrado víctimas ni viviendas afectadas, los restos del vertido han llegado al mar por la zona de las playas de la ría de Malpica, “sin observar mortalidad” en la fauna por el momento. El subdelegado Julio Abalde atribuyó la rotura a las intensas precipitaciones de las últimas semanas y subrayó que los servicios de prevención autonómicos y estatales están monitorizando la evolución del vertido.
Balsa pequeña afectada y vigilancia del mar
El Concello de Carballo confirmó que el origen del incidente está en el colapso de una galería de las antiguas explotaciones, lo que provocó el vaciado parcial de una de las balsas. Los técnicos calculan que el nivel del agua descendió unos tres metros en pocas horas y apuntan a que se trata de la balsa más pequeña de las dos que permanecen en el complejo, mientras que la de mayor tamaño se mantiene estable y sin riesgo de desbordamiento.
Los materiales arrastrados por la riada alcanzaron a playas como la de Razo (Carballo), lo que ha activado dispositivos de vigilancia ambiental en la franja costera. Las autoridades mantienen la zona bajo observación y han insistido en que el acceso a Monte Neme continúa prohibido tanto por la vertiente de Malpica como por la de Carballo, ante el riesgo de nuevos desprendimientos y la previsión de que sigan las lluvias.
Las analíticas realizadas ‘in situ’ por los servicios de la Xunta indican, de momento, valores normales de pH, oxígeno y conductividad en las aguas, según la información trasladada por la Consellería de Medio Ambiente y Augas de Galicia. Aun así, por precaución se ha recomendado a los vecinos de la zona que consuman únicamente agua procedente de la traída y eviten fuentes sin control sanitario.