Bajo el lema “Con nuestra salud no se juega”, la capital gallega ha vivido este domingo una de las mayores movilizaciones sociales de los últimos años en defensa de la sanidad pública. A pesar de la lluvia constante, miles de personas procedentes de toda Galicia se concentraron en el Parque da Alameda de Santiago antes del mediodía, convocadas por la plataforma SOS Sanidade Pública, que denuncia los “continuos colapsos” del sistema sanitario gallego.
Encabezaban la marcha el portavoz del colectivo, Manuel Martín, junto a la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón; el líder del PSdeG, José Ramón Besteiro; y el responsable de Sumar Galicia, Paulo Carlos López, entre otros representantes políticos, sindicales y de movimientos sociales. Las principales calles compostelanas se llenaron de pancartas, paraguas y cánticos en favor de la sanidad pública, culminando en la Praza do Obradoiro con la lectura de un manifiesto conjunto.
Críticas al modelo sanitario de la Xunta
La reivindicación se centró en una denuncia clara: “La Xunta está desmantelando uno de los mejores sistemas sanitarios públicos del Estado para favorecer negocios privados”, según recoge el texto leído por representantes de una veintena de organizaciones. Los convocantes aseguran que, tras los recortes iniciados en 2008, el presupuesto sanitario apenas ha crecido y que incluso algunas partidas se reducen al descontar la inflación, una circunstancia que estaría afectando especialmente a la Atención Primaria.
SOS Sanidade advierte de una “barrera de acceso” a los centros de salud originada por la falta de profesionales de medicina familiar, pediatría y enfermería comunitaria. Al mismo tiempo, critican la derivación creciente de pacientes hacia hospitales privados y el aumento de los seguros sanitarios, a los que atribuyen el riesgo de generar desigualdad de acceso a la atención médica.
La manifestación se produce pocos días después de que la Consellería de Sanidade hiciera públicos los últimos datos de listas de espera, que vuelven a superar los 60 días de media en intervenciones quirúrgicas no urgentes, una cifra que colectivos profesionales y oposición política consideran “insostenible”.
Demandas concretas y respuesta política pendiente
Entre las propuestas del manifiesto destacan la solicitud de aumentar el presupuesto destinado a Atención Primaria hasta el 25% del gasto sanitario total, en línea con las recomendaciones de la OMS, la reapertura de centros de salud cerrados y la integración del servicio de ambulancias en el sistema público. También reclaman un plan urgente para reducir listas de espera, nuevas convocatorias de personal sanitario y una mejora estructural de la atención en salud mental.
El portavoz Manuel Martín subrayó al cierre de la jornada que “no bajarán los brazos” hasta que la Xunta cambie de rumbo. “Seguimos teniendo los mismos recortes que el año pasado y un sistema saturado. No vamos a permitir la privatización de nuestra sanidad”, afirmó ante una multitud que respondió con aplausos y consignas.
Desde el Gobierno gallego, hasta el momento, no ha habido una respuesta formal a las peticiones de la plataforma, aunque en declaraciones recientes el presidente Rueda defendió que el presupuesto sanitario gallego para 2026 “alcanza cifras récord” y rechazó “el discurso catastrofista” de los colectivos críticos. Los sindicatos sanitarios y organizaciones profesionales, por su parte, han reiterado que la financiación sigue siendo insuficiente para revertir la situación en los ambulatorios y hospitales públicos.
“No vamos a tolerar que nos quiten nuestro sistema sanitario”, concluyó Martín, entre aplausos y banderas empapadas bajo la persistente lluvia compostelana. La plataforma ha confirmado que las movilizaciones continuarán en los próximos meses si no hay avances tangibles.
RESPUESTA DEL PPDEG
El portavoz del PP en el Parlamento gallego, Alberto Pazos Couñago, restó importancia a la protesta, asegurando que tenía “más de política que de sanidad”. Desde el Hospital Álvaro Cunqueiro, en Vigo, defendió que Galicia “cuenta con uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo”. El popular admitió dificultades, pero las atribuyó a la falta de profesionales, un problema —dijo— que afecta a toda España.