Ecoloxistas en Acción ha presentado este lunes una denuncia penal en los juzgados de Carballo contra la Xunta por supuestos delitos contra el medio ambiente en relación con el vertido tóxico de una de las balsas de residuos mineros de la mina de Monte Neme, que tuvo lugar el pasado 31 de enero.
En concreto, la denuncia se dirige contra responsables políticos y técnicos de la Xunta, así como contra empresas integrantes en la UTE MONTENEME, encargados de las obras de restauración de la explotación minera.
Advierte de que el fallo fue "muy similar al que llevó a un desastre ambiental en 2014, se produjo en una de las balsas ubicadas al sur de la explotación, provocando el vertido incontrolado de un gran volumen de aguas contaminadas con metales pesados, que descendieron hasta el Rego de Tuixe, el Rego do Riás y finalmente la playa de O Riás, dentro de la ZEPA Costa da Morte, espacio protegido de la Red Natura 2000". El vertido ocasionó daños ambientales visibles a lo largo de todo el recorrido y obligó al corte de una carretera local entre Leiloio y Aviño.
La organización ecologista niega "las versiones oficiales que apuntan a un accidente fortuito causado por las lluvias o por la existencia de una galería desconocida". Asegura que la galería por la que se produjo el vaciado de la balsa "estaba perfectamente inventariada desde por lo menos 1998 en documentos oficiales de la propia Administración autonómica".
Ecoloxistas en Acción sostiene que el vertido "está directamente relacionado con los trabajos de restauración impulsados por la Xunta de Galicia, iniciados en diciembre de 2025, durante los cuales se realizaron importantes movimientos de tierras que provocaron el desplazamiento de las aguas contaminadas hacia una balsa que no reunía condiciones de estabilidad suficientes". "Parte de estas aguas deberían haberse sometido a un proceso de tratamiento, que supone más de la mitad del presupuesto del proyecto, financiado con fondos europeos Next Generation", agrega.
Apunta a una "contradicción" entre los análisis oficiales actuales, que descartan contaminación pocas horas después del vertido, y las realizadas tras la rotura de 2014, cuando Augas de Galicia confirmó la toxicidad de las aguas y lodos vertidos desde la misma mina. "Aquella rotura, ocurrida hace doce años, vertió más de 24.000 metros cúbicos de aguas contaminadas, causando daños a cientos de miles de euros y afectando gravemente a las parroquias de Aviño y Razo da Costa".
Y es que rechaza que sea "un hecho aislado", sino la "consecuencia de décadas de abandono, falta de control y actuaciones administrativas irregulares, a pesar de que la peligrosidad de las balsas de Monte Neme está documentada en múltiples inventarios oficiales desde finales de los años noventa".
La organización solicita al juzgado la apertura de diligencias previas, la toma de muestras y análisis independientes de las aguas y sedimentos, así como el requerimiento de toda la documentación administrativa y técnica relacionada con la mina, con las obras de restauración y con las autorizaciones de vertido. Avanza su intención de personarse como acusación popular.
lunes, 2 de febrero de 2026, 13:06