Las molestias digestivas, la mala tolerancia a ciertos alimentos o los síntomas persistentes sin causa aparente forman parte de la vida cotidiana de una parte creciente de la población. En España, cerca del 50% de las personas experimentará algún trastorno digestivo a lo largo de su vida, muchos de ellos aún sin diagnosticar. En este contexto, el Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez, de Pontevedra, ha dado un paso adelante con la ampliación de su laboratorio clínico, que desde ahora ofrece pruebas genéticas y análisis avanzados orientados a un diagnóstico más preciso.
El laboratorio ha incorporado estudios genéticos e intolerancias alimentarias, una herramienta cada vez más demandada que permite conocer la predisposición del organismo a metabolizar componentes como la lactosa, la fructosa o el gluten. Según explica la responsable del servicio, María Prieto, estos análisis ayudan a identificar intolerancias o sensibilidades que suelen pasar desapercibidas y que generan síntomas como hinchazón abdominal, cansancio o cefaleas tras las comidas.
A diferencia de otras pruebas, las genéticas no exigen la ingesta previa de alimentos, ya que se basan en el estudio del ADN. Esto facilita la interpretación médica y evita dietas innecesariamente restrictivas. En paralelo, el centro también ofrece estudios de microbiota intestinal y metabolismo, cada vez más relevantes por su vínculo con la salud general.
Compromiso con la salud y la empatía
En el marco del Día Mundial del Cáncer, celebrado este 4 de febrero, el personal del hospital se ha sumado a la campaña ‘Brazaletes de Esperanza’, promovida por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Más de 300 profesionales lucieron el brazalete verde, símbolo de apoyo a quienes viven con la enfermedad y a sus familiares. Este gesto representa el compromiso del centro con una atención sanitaria más humana y empática, donde la tecnología y el acompañamiento emocional van de la mano en el cuidado de la salud.