El hombre comenzó a consumir heroína y cocaína a los 15 años, y lleva en rehabilitación más de dos años

Un hombre exdrogodependiente ha aceptado este miércoles un año de cárcel --sin ingreso a cambio de no delinquir-- por un delito de robo con fuerza en las cosas a un banco en Ourense. El acusado, en rehabilitación desde hace más de dos años, ofrece ahora apoyo a otros toxicómanos.

El Juzgado de lo penal número dos de Ourense tenía previsto acoger este miércoles el juicio contra este y otro hombre acusados de un delito de robo con fuerza al apropiarse de un ordenador en una entidad bancaria de la ciudad.

Letrados de la defensa y representante del Ministerio Fiscal han alcanzado conformidad, quedando así reducida la petición de condena inicial de cuatro años solicitada por Fiscalía. Asimismo, la sala ha dejado para ejecución la posibilidad de suspensión de la pena del segundo acusado, para que se confirme desde el centro penitenciario en el que cumple condena por otros delitos.

Tal y como ha explicado el primer acusado en declaraciones a medios, este permanece actualmente en rehabilitación desde hace más de dos años, apoyando además a otros drogodependientes en tratamiento. En concreto, el inculpado ha señalado que comenzó a consumir a los 15 años --primero heroína y después cocaína-- y que ingresó varias veces en prisión preventiva, "siempre por robos" para pagar el consumo.

"Es una experiencia dura, intenté dejarlo muchas veces. Se puede conseguir con ayuda y voluntad, pero hay que querer cambiar dinámicas de pensamiento, comportamientos de vida y compañías", ha señalado.

LOS HECHOS
Según se recoge en el escrito fiscal, "actuando de mutuo acuerdo y con ánimo de injusto beneficio", alrededor de las 19,20 horas del 16 de junio de 2023, los procesados se dirigieron una entidad bancaria ubicada en la Avenida Das Caldas, en Ourense, que se encontraba cerrada al público.

Así, tras "forzar la puerta de acceso", entró uno de ellos al banco, mientras el otro esperaba en la puerta, y al percatarse de que una mujer se encontraba limpiando las instalaciones, procedió a hacerse con un portátil que estaba encima de una mesa.

Los acusados abandonaron entonces el local, y fueron localizados por agentes de la Policía en el interior de una lavandería ubicada en la Avenida de Santiago, incautándose del ordenador sustraído y devolviendo el mismo a la entidad bancaria.

BLANQUEO DE CAPITALES
Asimismo, el Juzgado de lo Penal número 2 de Ourense ha celebrado este miércoles un juicio contra una mujer --que padece de espectro autista, según ha informado la letrada de la defensa en sala-- acusada de un delito de blanqueo de capitales, tras extraer 490 euros de un cajero después de recibir un bizum de esa cantidad.

En concreto, según se recoge en el escrito fiscal, los hechos se produjeron el 17 de enero de 2023, cuando la acusada dejó su número de teléfono y cuenta bancaria a "personas no identificadas" para que estas la usaran para enviar un bizum de 490 euros, que fueron retirados por la inculpada de un cajero en una entidad bancaria de Bilbao.

El dinero extraído procedía de una cuenta que había sido "previamente hackeada" y con domicilio en Verín (Ourense), para hacer dichos bizums al número y cuenta de la procesada, que fue grabada por las cámaras de seguridad de la entidad retirando el dinero. Por su parte, la acusada ha declarado que fue interceptada por dos hombres que "esperaban fuera del banco a que les diese el dinero".

Sin embargo, la denunciante, que ha sido llamada a declarar en calidad de testigo, ha explicado que recibió varios SMS que parecían proceder de su entidad bancaria, en la que le informaban de que había recibido un bizum. A causa de dichos movimientos, la denunciante ha señalado que el banco la llamó para informarle de que "le habían bloqueado la cuenta".

Por ello, Fiscalía ha modificado su solicitud de condena --inicialmente de un año y nueve meses-- a tres meses de cárcel o libertad vigilada, por un delito de blanqueo por imprudencia, al considerar que la acusada "recibió dinero en su cuenta y ayudó a las personas autoras de la infracción a eludir sus responsabilidades".

Por su parte, la letrada de la defensa ha solicitado la libre absolución, al señalar que la inculpada padecía de patologías mentales --según ha acreditado un perito en sala-- lo que ha supuesto tener sus "capacidades cognitivas mermadas y afectadas". Por ello, la defensa ha considerado que esta "no debería ser castigada por los hechos" porque "fue utilizada por dos chicos aprovechando su circunstancia para extraer dicho dinero".

En concreto, la defensa ha señalado que la acusada padece de espectro autista, una discapacidad intelectual y la imposibilidad de mantener "una conversación de ida y vuelta normal".

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