Fiscalía admitió la suspensión de la pena con la condición de no delinquir en cinco años y el pago de una indemnización a la compañía
Una mujer acusada de un delito continuado de estafa y otro de falsedad en documento mercantil por, presuntamente, desviar dinero de contratos de seguro que hacía para una compañía aseguradora con el fin de obtener "ilícito enriquecimiento" ha aceptado dos años de cárcel. Asimismo, deberá pagar una multa de 900 euros e indemnizar a la empresa con 102.000.
Ha sido en el juicio fijado para este jueves en la Audiencia Provincial de A Coruña y tras un acuerdo entre el Ministerio Público, acusación particular y la defensa al reconocer los hechos la encausada y pactarse una rebaja de la condena. La misma incluye la atenuante de reparación del daño causado por haber consignado ya la cantidad de 75.000 euros.
No osbtante, las partes personadas en Sala han admitido la suspensión de la ejecución de la pena de prisión, planteada por el letrado de la encausada. Esta decisión está condicionada a que no cometa ningún delito en el plazo de cinco años y a que haga efectivo el importe de la responsabilidad civil.
Según recoge el escrito fiscal, desde fecha indeterminada, en todo caso anterior a septiembre de 2007, la mujer trabajaba como agente de seguros.
HECHOS
"Entre los años 2007 y 2019 la acusada, ya fuera por las relaciones de amistad o confianza, ya fuera por cualquier otro motivo, con intención de obtener ilícito enriquecimiento, se propuso hacer suyas, y así lo hizo, de diversas cantidades que los clientes le entregaban para el pago relacionados con productos del sector".
Estos importes, expone, variaron oscilando entre los 300 euros y los más de mil en algunos casos. Fiscalía apunta que también gestionó la cuenta de una clienta, de la que realizó transferencias a su favor de fondos procedentes de la misma.
Además, la habría convencido "para que invirtiese cantidades en seguros de vida si bien con la intención de no ingresar dichas cantidades para el pago de primas de seguro de vida, sino de hacerlas parcialmente suyas", aunque no quedando acreditado que alguna no se hubiera destinado a pólizas contratadas.
Ya con esta clienta con problemas de Alzheimer, llegó, añade el Ministerio Público, a "confeccionar un documento con el membrete de la compañía". En su escrito, apunta también a otros hechos similares.