La Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a cuatro años y dos meses de prisión al conductor responsable del accidente ocurrido la Nochebuena de 2020 en la avenida de Fisterra, en el que perdieron la vida José Antonio López y Pilar Castro, un matrimonio coruñés de 68 y 67 años, respectivamente. La resolución judicial también establece una retirada del permiso de conducir durante seis años y dos meses. El fallo considera probado que el acusado cometió dos delitos de homicidio por imprudencia grave, uno de lesiones y otro contra la seguridad vial.
El tribunal subraya que el procesado conducía su vehículo a 124,99 kilómetros por hora en un tramo urbano limitado a 50, lo que provocó el violento impacto con el coche en el que viajaban las víctimas. La sentencia recalca que el acusado no realizó ninguna maniobra de frenado pese a la evidente presencia de riesgo. Los magistrados califican su actuación como una “falta absoluta de previsión y cuidado”, que derivó en un resultado fatal “totalmente evitable”.
Una colisión a gran velocidad en Nochebuena
El siniestro tuvo lugar alrededor de las 20:36 horas del 24 de diciembre de 2020 en el cruce entre la avenida de Fisterra y la calle Gutenberg, a la entrada de la ciudad, en el polígono de Agrela. Según el informe policial y los peritos que declararon en el juicio celebrado el pasado junio, el conductor condenado circulaba en sentido de entrada a A Coruña cuando embistió lateralmente el Volkswagen Bora del matrimonio, que intentaba realizar un cambio de sentido para dirigirse a cenar con su familia.
El impacto fue tan violento que el coche de las víctimas fue arrastrado unos 19 metros hasta chocar contra un poste de alumbrado. José Antonio López falleció horas después a causa de graves lesiones torácicas y craneales, mientras que Pilar Castro murió en el acto por un traumatismo craneoencefálico.
La Fiscalía había solicitado para el acusado cinco años y medio de prisión y ocho de privación del carné de conducir, al entender que existió una imprudencia grave “manifiesta y determinante”. La acusación particular, en nombre de los hijos del matrimonio fallecido, elevó la petición hasta los 15 años y medio de cárcel. Finalmente, la Audiencia optó por una condena inferior pero mantuvo la calificación de imprudencia grave.
Contradicciones entre versiones
Durante el juicio, el acusado defendió que “vi una sombra y choqué contra ella”, insistiendo en que el accidente se produjo en condiciones de poca visibilidad, con lluvia intensa y luz artificial. Su defensa argumentó que conducía “con normalidad” y que el vehículo del matrimonio “se le cruzó de forma imprevista”, reclamando por ello la absolución.
Su pareja y el hijo menor de esta —ocupantes del coche en el momento del siniestro— apoyaron esta versión asegurando que “iban despacio, en caravana, con otros coches delante y detrás”. Sin embargo, esta descripción fue desmentida por los agentes de la Policía Local, quienes afirmaron que en el momento del siniestro la circulación era fluida y escasa, incompatible con la hipótesis de tráfico denso.
Uno de los testigos clave fue el hijo del matrimonio fallecido, que viajaba justo detrás del vehículo de sus padres. Según su declaración, el acusado se mostró “impasible” tras la colisión, manteniendo la quietud incluso ante la gravedad del suceso.
Un recuerdo permanente en el lugar del accidente
Cuatro años después del trágico suceso, familiares, vecinos y autoridades locales han querido mantener viva la memoria de José Antonio y Pilar. En diciembre de 2025, el Concello da Coruña inauguró una placa conmemorativa en el nuevo cruce de la avenida de Fisterra con Gutenberg, donde se ha construido una rotonda para mejorar la seguridad vial, tras años de reclamaciones de los familiares de las víctimas. La alcaldesa, Inés Rey, presidió el acto junto a los hijos y el nieto del matrimonio, en una ceremonia emotiva que incluyó la colocación de flores y un minuto de silencio.
Desde entonces, el espacio donde ocurrió el accidente se ha convertido en símbolo de conciencia ciudadana sobre los riesgos del exceso de velocidad en zonas urbanas. Entidades vecinales de Agrela y asociaciones de seguridad vial han destacado la importancia de la nueva infraestructura para evitar nuevos siniestros de similares características.
La sentencia dictada por la Audiencia Provincial aún no es firme, ya que cabe recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Será este órgano el que determine si se mantiene, reduce o amplía la condena impuesta al conductor.