La Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude pondrá en marcha este lunes las labores de reparación del derrumbe registrado en la Muralla de Lugo. El suceso afectó a un lienzo interior situado entre las puertas del Carmen y de Santiago, a la altura de la rúa do Moucho. Según la Xunta, los trabajos incluirán la reutilización de las piedras desprendidas y la instalación de vallas de protección en el adarve.
Durante la jornada del domingo, el conselleiro José López Campos visitó la zona junto al director xeral de Patrimonio Cultural, Ángel Miramontes, y el delegado territorial de Lugo, Javier Arias. El departamento autonómico asegura que actuará con “máxima urgencia y celeridad” para conservar el monumento, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco. Una primera inspección técnica se realizó ya en la noche del sábado.
Los expertos atribuyen el desprendimiento a las intensas lluvias de los últimos días y a la fragilidad del tramo, reconstruido con tierra y escombros en la década de 1920. La parte afectada no forma parte de la estructura romana original, sino de una restauración posterior con materiales menos resistentes. La Xunta prevé permitir el paso por la calle en las primeras horas del lunes, aunque las obras se prolongarán varios días.
Técnicos del Patrimonio Cultural sospechan que la humedad que debilitó ese tramo podría deberse a una antigua escalera interior, similar a las detectadas en otras zonas del recinto. El muro que se vino abajo podría haber ocultado esta estructura, anulada durante las reformas de hace un siglo. Las filtraciones provocadas por esa zona se consideran un factor clave en el desplome.
Revisión total del recinto y actuaciones preventivas
Además de la reparación inmediata, la Xunta activará en los próximos días una revisión completa de toda la Muralla para identificar “puntos débiles” y descartar otros desperfectos. La inspección se apoyará en los sistemas de monitorización incluidos en el Plan Director que guía la conservación del monumento. La intervención buscará evitar nuevos incidentes en esta construcción de más de 1.700 años.
Los técnicos también evalúan posibles daños en el muro del cercano Pazo de Doña Urraca, situado junto al tramo afectado pero fuera del conjunto protegido. Esa zona se balizó por seguridad y se informó a los propietarios para que adopten medidas.
Precedentes y contexto histórico
No es la primera vez que la Muralla de Lugo sufre derrumbes a causa de la lluvia. El más significativo se registró años después de que el monumento obtuviera la declaración de Patrimonio Mundial en el año 2000 y afectó a un tramo próximo al hospital de Santa María. Desde entonces, la Xunta ha invertido más de 10 millones de euros en unas 60 actuaciones de conservación y mejora.
El conselleiro de Cultura destacó el trabajo de los servicios técnicos y de emergencia que intervinieron desde la medianoche del sábado, cuando se produjo el incidente. El Ejecutivo gallego reitera su compromiso con la preservación de uno de los símbolos patrimoniales más representativos de Galicia.