La CIG se desmarca de la huelga de médicos convocada para el 16 de febrero por el Estatuto Marco.
En un comunicado, si bien apuntan que "comparten y defienden" las demandas de mejora de las condiciones laborales de todos los profesionales de la sanidad pública, en el Ámbito de Negociación con el Ministerio de Sanidad, el sindicato "no comparte los motivos ni apoya esta convocatoria porque no defiende la sanidad pública pero contribuye a dividir el personal".
"No servirá para cambiar las condiciones de trabajo, ya que se trata de competencias autonómicas y, además, responde a intereses corporativos y de sanidad privada ya que uno de los principales objetivos es eliminar la dedicación exclusiva", argumentan.
La CIG entiende que el Estatuo Marco debe recoger la regulación básica que permita defender los derechos del personal médico y facultativo con sus particularidades, "en las mismas condiciones que las del resto del personal estatutario".
Por eso, para la CIG el texto acordado entre el Ministerio de Sanidad y otras organizaciones sindicales "no cumple con los objetivos marcados al inicio de la negociación" y, por esa razón, no firmó el acuerdo, apuntan.
"Desde la CIG exigimos una jornada laboral, tanto ordinaria como de las guardias y atención continuada, regulada, que garantice descansos, la conciliación familiar y personal y la protección frente al agotamiento profesional, con un límite de 35 horas semanales de jornada máxima", destacan. Matizan además que la responsabilidad de la aplicación concreta de esta jornada laboral le corresponde a la Consellería de Sanidade.
"La sobrecarga laboral y la frustración de las profesionales es responsabilidad de la Consellería y no se resuelve en la negociación del Estatuto Marco, sino en la confrontación contra las políticas de recortes y avances en la privatización, que tienen como consecuencia este debilitamiento de la sanidad pública y la precarización de las condiciones de trabajo", remarcan.
Recuerdan que en la negociación del nuevo Estatuto Marco, la CIG exigió una clasificación profesional "justa y adecuadamente retribuida", también para el personal médico y facultativo, "que refleje el nivel de responsabilidad, formación y dedicación de todo el personal, sin discriminaciones entre categorías".
Sobre esto, apuntan que la nueva clasificación tiene que ir necesariamente acompañada de unas nuevas retribuciones básicas, que son competencia del Estado. Una vez que sea efectiva, indican, "habrá que presionar a la Consellería de Sanidade para que adapte el conjunto del modelo retributivo a la nueva clasificación, incorporando el nuevo complemento para retribuir la dedicación exclusiva".
La central nacionalista también reclamó que el Estatuto Marco recoja el derecho a la jubilación anticipada y parcial de todo el personal estatutario y que la regulación básica de este derecho aparezca en el propio Estatuto. "Pero hay condiciones de trabajo que no se negocian en este ámbito estatal, porque son competencia de los servicios de salud de cada comunidad y, por lo tanto, no van a cambiar después de esta huelga", subrayan.
DEDICACIÓN EXCLUSIVA
Por otro lado, en el comunicado defendien la dedicación exclusiva, especialmente de las personas que ejercen jefaturas de servicio y unidad y de las personas con responsabilidades de gestión de recursos humanos y económicos. Para la CIG, la dedicación exclusiva debe ser "condición necesaria" para tener esos cargos en la pública, y en este sentido apuesta por la creación de un complemento que retribuya, de manera adecuada, esta exclusividad.