Con sede en Vigo y presencia operativa en las Islas Canarias, ACSM atesora más de dos décadas de experiencia en trabajos offshore y operaciones submarinas en más de 60 países. La empresa emplea a más de 350 profesionales y cuenta con una flota integrada por tres buques y varios robots submarinos (ROVs) capaces de realizar inspecciones, preparación de rutas y mantenimiento de cables en el fondo marino. En 2024, la firma gallega registró una facturación de 62 millones de euros y un EBITDA de 22 millones, con una deuda neta de 14,4 millones al cierre del ejercicio.

 

En bolsa, las acciones de Prysmian cedieron un 1,3% tras el anuncio de la compra, situándose en 104,75 euros por título, un ligero ajuste en línea con el comportamiento habitual tras grandes adquisiciones.

 

Las soluciones tecnológicas y logísticas de ACSM resultan esenciales para la instalación de cables submarinos, un sector en auge por el desarrollo de las energías renovables offshore y la expansión global de las redes de transmisión eléctrica y de datos. La compañía proporciona servicios clave como la inspección previa a la instalación, la limpieza de rutas, el dragado o la colocación de bloques de protección sobre el cableado.

 

El cierre de la adquisición —anunciado originalmente en enero— se ha completado conforme al calendario previsto el 10 de febrero de 2026, con financiación procedente de los fondos propios de Prysmian. El valor de la transacción incluye 24 millones en inversiones (capex) destinadas a un nuevo buque entregado a ACSM en el último trimestre de 2025. El precio se ajustará tras la revisión del balance neto y el capital circulante, con un múltiplo estimado de 6,6 veces el EBITDA de 2024.

La integración de ACSM permitirá a Prysmian consolidar una oferta completa “one-stop shop” para clientes de los sectores energético y de telecomunicaciones, al incorporar internamente las capacidades técnicas y el conocimiento especializado de la empresa gallega. 

 

Desde la multinacional destacan que la operación refuerza la seguridad y eficiencia en la instalación de cables, con procesos más rápidos y soluciones diseñadas para minimizar los costes y riesgos bajo el mar.

 

Raul Gil, vicepresidente ejecutivo de transmisión en Prysmian, subrayó en un comunicado que la adquisición supone “un paso significativo en la estrategia de integración vertical” del grupo, al sumar “la experiencia de 350 expertos en inspección y preparación submarina” y activos clave para optimizar los proyectos internacionales.

 

Cubeiro de ACSM en una imagen del canal de youtube CdRas

Desde ACSM, su consejero delegado José Cubeiro expresó su satisfacción por el acuerdo e indicó que unirse a Prysmian “reforzará las capacidades técnicas y operativas” de la compañía fundada en Galicia. Según Cubeiro, el crecimiento de la empresa ha estado basado en “la excelencia operativa, la formación de sus equipos y una flota de última generación”, factores que contribuirán ahora al fortalecimiento de la red global del grupo italiano.

 

Fuentes del sector destacan que esta integración supone un impulso estratégico para Galicia, donde la economía azul y los proyectos de innovación en servicios marítimos avanzados han ganado peso durante los últimos años. ACSM, que ha colaborado históricamente con Prysmian en diversos proyectos internacionales, aporta también una sólida base de conocimientos en I+D, salvamento y operaciones offshore vinculadas a la energía eólica marina.

 

Por el momento, ni la Xunta de Galicia ni las autoridades locales viguesas se han pronunciado sobre el posible impacto laboral o industrial de la operación.

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