Debido a esto, más de medio millar de viajeros llegaron a reclamar formalmente a las aerolíneas afectadas en los diferentes aeropuertos gallegos, según datos de reclamador.es, compañía online de servicios legales.
Ya sea por necesidad o porque el usuario está aprendiendo a defenderse en estas situaciones, la realidad es que las reclamaciones aéreas ya son un trámite conocido para la mayoría de los pasajeros. Saben que la vulneración de sus derechos se reconoce por la normativa europea cuando un vuelo se cancela sin causa justificada o sufre un retraso significativo y que, por lo tanto, deben ser recompensados de algún modo.
Consecuencias de la pérdida de un vuelo y el aumento de las reclamaciones
Detrás de cada retraso hay conexiones perdidas, reuniones aplazadas, noches extra de hotel que nadie tenía previstas, un gasto extra de dinero que no se suele tener contemplado y, generalmente, sensación de desamparo ante la falta de información clara por parte de las compañías aéreas.
Afortunadamente, cada vez más viajeros saben que, en determinadas circunstancias, la legislación europea contempla compensaciones económicas que pueden oscilar entre 250 y 600 euros por pasajero más el reembolso de esos gastos ocasionados por la incidencia en el vuelo.
Por el aumento de este tipo de situaciones, la compañía online de servicios legales reclamador.es ha analizado las incidencias registradas en los aeropuertos gallegos durante 2025 y detectó que, según los datos aportados por sus propios clientes, en Santiago de Compostela, A Coruña y Vigo se contabilizaron 546 reclamaciones viables a aerolíneas por vuelos cancelados y retrasados a lo largo del año. El dato ayuda a dimensionar el problema, confirmando que cada vez más pasajeros conocen sus derechos y deciden ejercerlos.
Se aconseja, para una buena resolución de los problemas posibles, que el viajero conserve su billete, guarde la tarjeta de embarque, solicite justificantes de gastos y, cuando compruebe que la incidencia encaja en los supuestos recogidos por el Reglamento (CE) 261/2004, que lo puede hacer gratuitamente en portales como el de reclamador.es, inicie el proceso.
Hoy, en cuestión de minutos, un pasajero puede saber si su cancelación de vuelo o retraso es indemnizable, qué documentación necesita y qué plazos tiene para reclamar, una inmediatez que ha contribuido a que el número de procedimientos formales aumente de forma progresiva.
Las cifras de tráfico aéreo en Galicia ayudan a entender el alcance. Cientos de miles de pasajeros pasaron por estas terminales a lo largo del año, y aunque el porcentaje de incidencias pueda parecer pequeño en relación con el volumen total, su impacto en la experiencia de viaje es notable. Basta con que un vuelo se retrase varias horas para que el día entero quede comprometido.