La Universidade de Santiago de Compostela (USC) se prepara para vivir un momento histórico. Por primera vez, dos mujeres —las catedráticas Rosa Crujeiras y Maite Flores— se enfrentarán en una segunda vuelta electoral para decidir quién será la primera rectora en los más de cinco siglos de historia de la institución. Ninguna de las cuatro candidatas que aspiraban al cargo alcanzó el 50% necesario para proclamarse vencedora en primera vuelta, por lo que la comunidad universitaria volverá a las urnas el próximo 11 de marzo.
Crujeiras, favorita en los cuatro sectores
Crujeiras, catedrática de Estadística, fue la aspirante más votada en todos los sectores del electorado universitario, logrando un 41% del voto ponderado. Su candidatura se impuso tanto entre el profesorado doctor con vinculación permanente, donde consiguió 459 votos, como entre el personal docente e investigador, el personal de administración y servicios y el estudiantado, que le otorgó 2.995 votos.
La aspirante agradeció el amplio respaldo recibido y mostró su satisfacción por unos resultados que considera “increíbles en todos los sectores”. En declaraciones difundidas tras el escrutinio, Crujeiras subrayó que estos apoyos confirman que su proyecto “convence a la comunidad universitaria” y aseguró que seguirá “trabajando y dialogando para dirigir esta universidad en los próximos años”.
Flores, segunda por un estrecho margen
Por su parte, Maite Flores, catedrática en el área de Óptica, obtuvo el segundo puesto con 536 votos ponderados, apenas 33 por encima de su inmediata competidora, María José López Couso, que registró 503. La diferencia se decidió, sobre todo, por el apoyo del alumnado y del personal de administración y servicios, que inclinaron la balanza a favor de Flores.
En su valoración, la candidata destacó la alta participación registrada en los comicios y expresó su “satisfacción y agradecimiento” por el resultado. A su juicio, su equipo mantiene “la fuerza y la ilusión suficientes” para lograr la victoria final en marzo. Flores también felicitó a las candidatas que no superaron la primera vuelta y reconoció los “grandes resultados” de su principal rival.
La segunda vuelta se desarrollará entre el 27 de febrero y el 9 de marzo con la campaña electoral activa, mientras que la votación definitiva tendrá lugar el 11 de marzo, según el calendario oficial de la USC.
López Couso y Nogueira asumen los resultados
La tercera posición fue para María José López Couso, catedrática de Filología Inglesa, que expresó su decepción tras quedarse fuera de la segunda vuelta. Pese a ello, defendió la “excelencia” de su programa y de su equipo, y evitó pronunciarse sobre eventuales apoyos a las finalistas. “Hoy no es el momento de hablar de eso”, apuntó, centrándose en felicitar a Crujeiras y Flores.
La cuarta aspirante, Alba Nogueira (15%), catedrática de Derecho Administrativo, reconoció que los resultados “no son los esperados”. Lamentó no haber convencido al electorado universitario, aunque deseó “lo mejor para la USC” y subrayó que cualquier decisión futura sobre apoyos será “colectiva y no individual”.
Alta participación y peso del profesorado
En esta primera vuelta, la participación fue significativamente alta, especialmente en el profesorado doctor con vinculación permanente, que alcanzó un 95,94%. Le siguieron el personal de administración y servicios, con 86,71%, el personal docente e investigador, con 71,04%, y el alumnado, con un 30,83% de participación.
El Regulamento Electoral Xeral de la USC establece un sistema de voto ponderado, en el que el profesorado doctor con vinculación permanente (Sector I) representa el 51% del total. Le siguen el resto del personal docente e investigador (11%), el alumnado (28%) y el personal de administración y servicios (10%). Este formato busca equilibrar la representatividad de los distintos colectivos que integran la institución.
El desenlace de estas elecciones tiene una gran carga simbólica para Galicia, ya que una de las dos finalistas se convertirá en la primera mujer en la historia de la USC que asume el rectorado. La universidad compostelana, fundada en 1495, ha estado siempre dirigida por hombres.