Los peliqueiros de Laza y los ‘Brancos’ de Pantón reviven la esencia del Entroido gallego bajo la lluvia
Galicia celebró este domingo una nueva jornada de Entroido con gran afluencia en Lugo y Ourense, a pesar de las lluvias que reaparecieron en buena parte del territorio. Las precipitaciones, aunque moderadas, no lograron empañar el espíritu festivo de las citas con más arraigo del país, que congregaron a miles de personas en aldeas y municipios.
En la aldea lucense de Budián, en el municipio de Pantón, el Entroido tuvo un valor simbólico especial. El pueblo, que fue epicentro del incendio del pasado verano en el que se destruyeron nueve viviendas, celebró su tradicional jornada con emoción y sentido de comunidad. Desde que en 2021 varios vecinos decidieron rescatar esta costumbre casi olvidada, las figuras de “Os Brancos” —mujeres vestidas completamente de blanco— y “O Farranquí”, personajes inspirados en la naturaleza, han vuelto a recorrer las parroquias lucenses.
Durante la jornada, los personajes visitaron las casas de la parroquia y recibieron dulces, jamón y vino como manda la tradición. Al finalizar el recorrido, la comunidad se reunió para compartir una comida, símbolo de resiliencia en una zona que busca dejar atrás los efectos de los incendios. Según relataron medios locales, el reencuentro sirvió también para agradecer la solidaridad recibida durante la reconstrucción.
Laza vuelve a vibrar con sus peliqueiros
En Ourense, Laza vivió el arranque oficial de sus celebraciones con la salida de los peliqueiros, una de las figuras más emblemáticas del Entroido gallego. Vestidos con chaquetas de flecos, caretas de madera y los inevitables cencerros, los peliqueiros recorrieron las calles abarrotadas de visitantes. A lo largo del día se combinó música tradicional, desfiles y bica para todos, en una jornada sin incidentes y de intensa participación.
Entre los asistentes se encontraban la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, y el conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González Vázquez. Ambos participaron en el ritual de vestimenta de los peliqueiros y en el acto de recepción que marcó el inicio de las celebraciones. La jornada contó además con la animación de las charangas Bandiños Band y Big Band, y con las actuaciones de la orquesta Solara.
Por la noche, la verbena con Discomóbil Gramola puso el broche final a un domingo que anticipa una semana grande de Entroido en la provincia de Ourense, donde Laza, Xinzo y Verín disputan estos días el protagonismo de las citas más populares. Desde la Xunta y los concellos se insiste en reforzar el carácter cultural y turístico del Entroido, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, como motor de actividad económica en el interior gallego.