El acuerdo, aprobado en la reunión semanal del Consejo, incluye también operaciones autorizadas a Aragón y Cantabria, con cifras que en conjunto superan los 2.700 millones de euros. En el caso gallego, la solicitud partía de la necesidad de reemplazar vencimientos anteriores y mejorar las condiciones financieras de la deuda autonómica, en un contexto marcado por la moderación de tipos de interés y la presión de gasto sanitario y social.
Galicia busca aliviar el coste de su deuda
El visto bueno del Gobierno permitirá a la Xunta acudir a los mercados en condiciones de financiación más favorables, dentro de los límites establecidos por la Ley de Estabilidad Presupuestaria. El objetivo es prolongar los plazos y reducir los tipos de interés de parte del endeudamiento actual, sin alterar el nivel total de deuda autorizado para el ejercicio 2026.
Desde el Ministerio de Hacienda se apunta que estas operaciones de refinanciación no suponen incremento neto de deuda, sino una reestructuración para aliviar costes financieros. El Ejecutivo gallego, por su parte, no ha emitido declaraciones tras conocerse la decisión, aunque fuentes del sector financiero interpretan la medida como un respaldo a la estabilidad presupuestaria de la comunidad.
Más autonomía financiera tras un año de contención
En 2025, Galicia cerró el ejercicio con un nivel de deuda en torno al 18% de su PIB, uno de los más bajos del Estado. El nuevo margen autorizado permitirá mantener esa posición prudente sin frenar las inversiones previstas en sanidad, educación y transición ecológica. La Xunta podrá ahora preparar las operaciones con las entidades financieras y organismos públicos de crédito, una vez formalizada la autorización por parte del Tesoro.