La Ría de Arousa se prepara para una crisis ante los primerios indicios por la mortalidad masiva de marisco causada por las recientes borrascas, que han bajado la salinidad del agua y destruido bancos enteros. La cofradía de A Illa se reúne hoy con las mariscadoras para valorar medidas urgentes, como posibles paros biológicos, en una zona clave del marisqueo gallego. Esta crisis frena la recuperación tras temporales de 2023 y afecta gravemente a la economía costera.
La cofradía de a Illa ya ha detectado pérdidas "catastróficas" en vieira y berberecho. Las muestras revelan una mortandad superior a la del año pasado, con solo 440 kilos de navalla capturados el lunes frente a cientos habituales. Las playas ya muestran marisco muerto, lo que ha obligado a suspender actividades en varios bancos
Las muestras confirman un impacto peor que en 2023, cuando la mortalidad rozó el 80%, obligando a suspender actividades y evaluar paros biológicos totales. La entrada de agua dulce por lluvias persistentes debilita a los bivalvos, sensibles a salinidades por debajo de 15 gramos por litro.
Las borrascas han traído agua dulce masiva, ideal para el campo pero devastadora para especies sensibles como la vieira, resistente pero ahora con impacto peor que en ejercicios previos. El patrón mayor de la cofradía advierte de un desastre para todas las mariscadoras, mientras la Xunta ofrece respaldo técnico.
La cofradía urge soluciones ante un panorama que podría derivar en paros biológicos totales, con flotas paradas y bancos inactivos. Las mariscadoras, principales afectadas, reclaman ayudas rápidas mientras.
En Muros-Noia, el patrón mayor estima entre el 70% y 80% de berberecho muerto, agravado por desembalses del río Tambre gestionados por Augas de Galicia y Naturgy. Las cofradías piden abrir compuertas en pleamar para diluir el daño, reduciendo potencialmente pérdidas del 80% al 40%. La consellería do Mar admite que esta situación frustra recuperaciones post-2023, con inspecciones continuas desde entonces para regeneración natural.
En Galicia, donde el marisco genera miles de empleos, este golpe climático resalta la vulnerabilidad costera. La reunión de hoy en A Illa definirá pasos clave para mitigar pérdidas y relanzar la actividad marisquera. Esta crisis invernal resalta vulnerabilidades crónicas: gestión de presas, cambio climático y contaminación.
La consellería do Mar, con Marta Villaverde al frente, confirma vigilancia constante pero ha matizado que por ahor ala mortalidad que no alcanza aún la gravedad de otoño 2023.