El estudio, que coordina Senén Barro, refleja que la productividad se ve beneficiada cuando la IA "complementa a las personas y los procesos"
La productividad en las empresas se ve beneficiada cuando la inteligencia artificial (IA) complementa a las personas y los procesos, pero se resiente cuando no existe uno rediseño en el flujo de trabajo.
Así queda reflejado en el informe especial sobre la economía gallega que publica anualmente el Instituto de Estudos e Desenvolvemento de Galicia (Idega) y que en esta ocasión ha analizado el papel de la IA y su impacto en el empleo.
Para Senén Barro, coordinador y autor del informe junto con Marcos Almeida Cerreda, Luis Míguez Macho y Luis Alberto Otero, "no se debe prescindir de profesionales, sino sumarles las capacidades que ofrece la IA".
Galicia cuenta con una implantación de la IA por debajo del promedio estatal (10,3% frente a 11,4%) y de la Unión Europea (13,5%). Frente a este dato, Barro explica que "no interesa tanto la cantidad de empresas que adoptaron IA, sino se le están sacando rédito".
"Porque las pymes deberían repensar como integrar la IA para innovar, cuál es el uso idóneo; hay todo un camino de adopciones de valor añadido", ha argumentado, antes de subrayar la necesidad de que las empresas contacten con expertos que les puedan prestar asesoramiento, ya que en la actualidad la presencia de talento en IA en las empresas es reducida (1,89% de los especialistas TIC).
El informe reflexiona sobre la ley para el desarrollo e impulso de la inteligencia artificial en Galicia, que debe concretar aspectos en su reglamento respetando el marco normativo europeo y español "para añadir certeza en la economía gallega".
Barro considera que se abre una ventana de luz al considerar que Galicia dispone de "todos" los instrumentos necesarios para la adopción de la IA con impacto en la productividad, como son el sector TIC, la actividad de I+D y la formación de talento en las universidades públicas.
RECOMENDACIONES
Entre las recomendaciones que exponen los autores, figuran la creación de plataformas seguras de intercambio de datos entre empresas y sector público, un programa de impulso a la adopción de la IA en las pymes, programas intensivos de mejora de competencias y reciclaje profesional.
También se apela a reforzar capacidades directivas, crear un sistema estatal-autonómico de estadísticas homologables y abiertas para comparar con transparencia y solventar la brecha en márketing, ventas e I+D, "donde Galicia cuenta con un menor uso de la IA".
"Debemos apostar por una IA confiable, lo que pasa por explicación, supervisión humana y seguridad. La IA confiable es rentable", concluyen en el informe.