Radar móvil en una imagen del EMAD

El Regimiento de Artillería de Costa número 4 (RACTA 4) ha iniciado en la provincia de Pontevedra un despliegue de su Unidad de Defensa de Costa (UDACTA I/26) dentro de las operaciones permanentes de vigilancia marítima que desarrolla la Armada española. La actividad, que se mantendrá durante los próximos días, persigue mantener una observación en tiempo real del tráfico marítimo en el entorno gallego y detectar de forma temprana cualquier movimiento sospechoso.

 

 

Más de un centenar de efectivos, apoyados con piezas de artillería, medios logísticos como radares y equipos de mando, se encuentran repartidos por diversas zonas municipales próximas al litoral. Estas maniobras se desarrollan en coordinación con las autoridades locales pontevedresas y con la colaboración de la Brigada “Galicia VII” (BRILAT), cuya base principal se encuentra en Figueirido.

 

El objetivo de este operativo es reforzar la seguridad marítima en la comunidad autónoma y poner a prueba la capacidad expedicionaria de las Fuerzas Armadas ante posibles escenarios de riesgo. Durante el despliegue se controlará el tráfico marítimo y se notificará cualquier actividad sospechosa detectada en las costas gallegas.

 

Hay que tener en cuenta que La dark fleet rusa, una flota clandestina de buques que elude sanciones internacionales manipulando sus sistemas AIS, falsificando posiciones GNSS y operando con estructuras opacas, representa un creciente problema para Galicia al transitar frecuentemente por sus costas atlánticas en rutas hacia puertos asiáticos o africanos cargados de petróleo sancionado. Son buques, además, que a menudo no están en buenas condiciones porque se teme que puedan acabar provocando un nuevo Prestige

 

 

 

 

Una operación logística de gran envergadura

La llegada del RACTA 4 a Galicia ha implicado un complejo movimiento logístico desde sus acuartelamientos de origen en San Fernando y Tarifa (Cádiz), más de mil kilómetros al sur. Este traslado de material pesado, vehículos y personal pone a prueba la capacidad operativa de la unidad para desplegarse con rapidez en cualquier punto del territorio nacional.

 

El despliegue temporal en Pontevedra permitirá a la unidad entrenar en un entorno geográfico diferente al habitual, adaptando sus sistemas de detección, artillería y comunicaciones a las particularidades de la costa atlántica. Fuentes de la Armada subrayan que este tipo de operaciones no afectan a la vida diaria de los municipios, ya que se planifican en colaboración con las administraciones locales para evitar molestias a la población.

 

Por su parte, los equipos de la BRILAT realizan tareas de protección, apoyo logístico y coordinación con el dispositivo principal de artillería, reforzando así la cooperación entre unidades asentadas en Galicia y las procedentes de otras comunidades.

 

Supervisión del Mando Operativo Marítimo

La operación en Pontevedra se enmarca dentro de las actividades del Mando Operativo Marítimo (MOM), con sede en Cartagena, bajo la dirección del vicealmirante Vicente Cuquerella Gamboa. Este organismo forma parte de la estructura permanente de las Fuerzas Armadas y coordina las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) en los espacios marítimos de soberanía española.

 

El RACTA 4, dependiente de este mando, es la principal unidad de artillería costera del país y dispone de sensores, radares y sistemas de comunicación avanzada para garantizar el control del litoral y la detección de amenazas desde tierra. Según la información facilitada por la Armada, este despliegue demuestra la capacidad de España para proteger sus costas y mantener una vigilancia constante sobre las rutas marítimas de interés estratégico.

 

 

Vigilancia de un barco en una imagen del EMAD
POWERED BY BIGPRESS