El Ministerio Público sostiene que desde marzo de 2023 los acusados utilizaban las instalaciones portuarias como punto de encuentro para sus transacciones. La investigación policial reflejó que los compradores entraban en la lonja, permanecían allí breves minutos y salían adoptando medidas de precaución para evitar ser detectados por la Guardia Civil.
Operativo y hallazgos
La intervención que impulsó el procedimiento se produjo el 19 de abril de 2023. Agentes del Instituto Armado inspeccionaron un vehículo situado en la explanada junto a la lonja y hallaron dos dosis de heroína de unos 0,8 gramos, presuntamente adquiridas instantes antes. La información obtenida reforzó las sospechas sobre la existencia de un punto de venta activo en la zona portuaria.
Semanas después, el 8 de mayo del mismo año, los investigadores registraron una nueva transacción en la que se intervino otra dosis de heroína de 0,39 gramos, lo que confirmó la continuidad de la actividad delictiva, según el relato fiscal.
Registros y acusación
Durante los registros domiciliarios realizados posteriormente, la Guardia Civil incautó más de 90 dosis preparadas para la venta, junto con 60 gramos adicionales de heroína, además de pequeñas cantidades de cocaína y MDMA. En el momento de la detención, uno de los acusados llevaba nueve bolsitas ya listas para su distribución, según recoge el escrito.
Por estos hechos, la Fiscalía formula una acusación por delito contra la salud pública, solicitando no solo la condena de cuatro años de prisión y la multa señalada, sino también el comiso y destrucción de todas las sustancias incautadas. Los acusados, según fuentes judiciales, aún no han prestado declaración ante el tribunal que juzgará el caso.