Juicio


Durante su declaración en la Audiencia Provincial de Ourense, el hombre acusado de estafar 156.000 euros a una mujer que conoció a través de Facebook insistió en que todo fue una manipulación “por despecho”. Según su versión, fue la propia denunciante quien “fingió” las conversaciones entre ambos tras descubrir los antecedentes judiciales que él acumulaba, cuando sus causas comenzaron a trascender en la prensa.

 

El procesado, que cuenta con antecedentes penales, reconoció la relación sentimental con la mujer. Aseguró que salían a comer y viajar “cuando no estaba su marido” y que ella le prestaba dinero porque él estaba sin trabajo. Mantuvo que jamás la engañó, sino que existía un compromiso verbal de devolverle el dinero “cuando pudiera”.

 

La versión de la víctima

La mujer, por su parte, acudió al juicio acompañada de su marido y su hijo, ambos citados como testigos. Relató que la relación comenzó en 2020, cuando el acusado se presentó como un hombre “educado y de éxito” en su profesión de protésico dental. Poco después, empezó a hablarle de supuestos negocios y de la posibilidad de que se convirtiera en socia de una clínica dental en Ponferrada, ofreciéndole lo que resultó ser una falsa oportunidad de inversión.

 

Confiada, fue realizando más de un centenar de entregas de dinero, algunas mediante préstamos personales y otras retirando fondos de la cuenta compartida con su marido, donde figuraba la herencia familiar. En ocasiones el dinero se entregaba directamente, y otras veces lo dejaba en sobres en una cafetería cercana, de acuerdo con la mecánica que, según dijo, el propio acusado le indicaba.

Al avanzar la relación, la denunciante afirmó que el hombre comenzó a pedir dinero “para problemas personales”, relacionados con supuestos gastos médicos y judiciales. En total, habría recibido entre 156.000 y 160.000 euros, cifra registrada cuidadosamente por la mujer en anotaciones manuscritas que sirvieron como prueba en el procedimiento.

 

“Viví un infierno”

En Sala, la víctima relató que con el tiempo se sintió “presionada, intimidada y humillada”. Afirmó que el acusado la amenazó con “arruinarla” y contarle todo a su familia. “No me ponía una pistola, pero me sentía obligada a darle dinero”, aseguró. Finalmente, antes de presentar la denuncia en febrero de 2023, confesó la situación a su hijo, quien alertó al marido. Ambos coincidieron en que se trataba de una “situación insostenible” que llevó a la familia a la bancarrota.

 

El marido declaró que hasta ese momento desconocía completamente los hechos y que descubrió que sus cuentas personales y las de la empresa estaban vacías. Añadió que apenas quedaban unos 600 euros en efectivo. El hijo corroboró el testimonio, indicando que su madre le mostró los mensajes con el acusado y le explicó cómo había comenzado el supuesto engaño.

 

Peticiones de las partes

La Fiscalía solicita una pena de tres años de prisión y una indemnización de 156.000 euros por estafa, considerando que el relato de la víctima está respaldado por las pruebas documentales y la cronología de los pagos. La representante del Ministerio Público subrayó además los antecedentes del acusado por hechos similares, lo que reforzaría el carácter fraudulento de su comportamiento.

Por su parte, la acusación particular pide una pena más elevada, de seis años de cárcel reclamando también una compensación de 22.000 euros por daños morales además de la cantidad defraudada. Considera que la declaración de la víctima ha sido “coherente y persistente” y que refleja un esquema reiterado de manipulación y abuso de confianza.

 

La defensa, en cambio, sostiene que la denunciante ha “ido adaptando su relato” y que resulta inverosímil que una estafa de tal magnitud se produjera sin que el marido lo notara durante tres años. Por ello, ha solicitado la libre absolución de su cliente. La sentencia quedará vista para resolución en los próximos días.

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