El mejillón en escabeche es el causante del mayor impacto mientras que el congelado, el menor
Un equipo multidisciplinar compuesto por personal experto de diversos centros de investigación españoles ha publicado el primer estudio que cuantifica de forma integral la huella de carbono de la cadena alimentaria del mejillón en España, que abarca todas las fases desde la acuicultura hasta el consumo. Concluye que es una de las proteínas marinas con menor impacto ambiental en origen.
El artículo, disponible en acceso abierto en la revista Resources, Conservation and Recycling, analiza el impacto climático, en gases de efecto invernadero (GEI), de las principales presentaciones comerciales del mejillón (fresco, congelado y en conserva), con datos de producción nacional, comercio, transformación industrial y transporte (internacional, nacional e intraprovincial).
El estudio estima que la cadena alimentaria del mejillón "genera 287,8 mil kilos de CO2 equivalente al año, resultado de la contribución de la producción acuícola, el procesado industrial de las distintas presentaciones (en fresco, congelado y en conserva) o el transporte, entre otros".
"Estos resultados muestran que, aunque el mejillón es una de las proteínas marinas con menor impacto ambiental en origen, la huella de carbono aumenta significativamente debido al grado de procesamiento y de los flujos comerciales que sigue el producto", informa el Instituto Español de Oceanografía en un comunicado.
Las emisiones asociadas al consumo doméstico alcanzan 190,1 mil kilos de CO2 equivalente al año, equivalentes a 6,3 kg CO2eq por kg de producto comestible (sin concha). Sin embargo, el impacto varía notablemente según el tipo de presentación. Los datos indican que el mejillón en escabeche es el causante del mayor impacto mientras que el congelado el menor.
El formato congelado presenta el impacto ambiental más reducido debido a su transporte sin concha y a un procesamiento industrial menos intensivo que las otras presentaciones, mientras que las conservas (el formato más consumido) generan la mayor huella por kilogramo.
Respecto a la producción nacional, Galicia es la región española que produce el 99%, pero sólo el 25% del mejillón fresco disponible se destina al consumo directo en España, mientras que el resto se exporta, aumentando la huella de carbono del consumo final.
"Para poner estas cifras de emisiones en contexto, conviene recordar la huella de otros alimentos habituales", apunta Joan Moranta, investigador del Centro Oceanográfico de Baleares del IEO-CSIC. "La carne de vacuno se sitúa muy por encima de la del mejillón, con valores del orden de decenas de kgCO2eq por kg. El cerdo se acerca a rangos intermedios, alrededor de 7 kgCO2eq por kg. Y algunos pescados, como la merluza, pueden estar cerca de 4,4 kgCO2eq por kg. El mejillón destaca como proteína marina de emisiones moderadas, pero con sensibilidad fuerte al nivel de industrialización y de flujos comerciales", señala el científico.
viernes, 27 de febrero de 2026, 13:56