Al menos 85 personas han perdido la vida este sábado en un ataque aéreo contra un centro escolar de la ciudad de Minab, en el sur de Irán. El colegio Shajareh Tayyebeh, una escuela de primaria para niñas, fue alcanzado durante la mañana, provocando un elevado número de víctimas entre las alumnas y el personal docente. Las autoridades locales informaron de que el recuento de fallecidos continuaba aumentando a lo largo del día.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha condenado el ataque y lo ha descrito como “un acto bárbaro e inhumano”. En un comunicado, el mandatario aseguró que “el martirio de decenas de estudiantes inocentes” refleja la “crueldad de los agresores estadounidenses y sionistas contra centros civiles”. Pezeshkian afirmó que este suceso quedará grabado como “una página negra” en la historia del país.
El Ministerio de Educación iraní también ha responsabilizado directamente a Israel, al que ha acusado de perpetrar un “ataque salvaje” contra una instalación escolar. Según las autoridades provinciales, los equipos de rescate trabajan entre los restos del edificio tratando de localizar a supervivientes. El centro contaba con unas 170 alumnas matriculadas.
Otro ataque causa numerosas víctimas en Lamerd
Pocas horas después, un segundo bombardeo alcanzó la ciudad de Lamerd, en el sur de Irán, donde un pabellón deportivo y varias zonas residenciales quedaron destruidas. El balance provisional eleva a al menos 15 los fallecidos, aunque las autoridades temen que el número final sea superior. El gobernador local confirmó que entre los edificios dañados se encontraban también el patio de una escuela y varias viviendas.
Según fuentes oficiales iraníes, los ataques simultáneos de Estados Unidos e Israel buscan debilitar al régimen de Teherán. Explosiones fueron registradas también en otras ciudades como Teherán, Tabriz y Isfahán, mientras la Guardia Revolucionaria afirmó haber respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra bases militares estadounidenses y objetivos en territorio israelí.
Caos en las calles y cierre del espacio aéreo
El impacto de los ataques se ha dejado sentir en la vida cotidiana. Las calles de la capital iraní se han visto sumidas en el caos, con gran congestión de tráfico, padres retirando a sus hijos de los colegios y largas colas frente a los cajeros automáticos. Las autoridades confirmaron además el cierre temporal del espacio aéreo y restricciones en el acceso a internet en todo el país.
Hasta el momento, ni Israel ni Estados Unidos han emitido declaraciones oficiales sobre los bombardeos, mientras el Gobierno iraní denuncia “una agresión directa” contra su población civil.