El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha censurado este sábado a quienes, según él, “pretenden analizar la historia de los siglos XV, XVI y XVII con los esquemas del siglo XXI”, en alusión a las recientes revisiones críticas sobre la colonización de América. El mandatario gallego insistió en que no se puede aceptar que todos los que participaron en aquella época lo hicieran “con intención de destruir”.
Rueda pronunció estas palabras durante los actos del 533 aniversario de la Arribada de la Carabela Pinta al puerto pontevedrés de Baiona, celebración que recuerda el regreso a Europa de una de las naves con las que Cristóbal Colón cruzó el Atlántico. Ante autoridades locales y vecinos, el presidente autonómico reivindicó una lectura histórica “sin prejuicios ni superioridad moral”.
“Hay quienes solo admiten como verdadero aquello que encaja con su ideología y desprecian cualquier otra visión”, afirmó Rueda, que pidió contar la historia “de forma rigurosa y completa”, incluyendo la herencia compartida entre España y los pueblos americanos. Recordó también la huella de la emigración gallega, que durante generaciones mantuvo vivos los lazos entre Galicia y América Latina.
Galicia y América, una relación histórica
En su discurso, el presidente de la Xunta subrayó que la conexión entre Galicia y el continente americano “se forjó hace siglos y continúa siendo profunda en la actualidad”. Rueda recalcó que reconocer los errores del pasado no implica “aceptar que toda aquella empresa fuera malintencionada”.
El dirigente popular agradeció además el trabajo del Ayuntamiento de Baiona en la promoción del Camino Portugués de la Costa, una de las rutas xacobeas con mayor crecimiento en los últimos años. Aprovechó para alabar el impacto del turismo en Galicia y salió al paso de las críticas sobre la masificación de visitantes.
“Los mismos que aseguran que sobran turistas son los que niegan la historia y solo consideran válidas sus propias verdades”, afirmó el presidente, en un nuevo mensaje dirigido a quienes cuestionan el relato tradicional de la colonización española. Rueda concluyó reivindicando la convivencia de distintos puntos de vista y el reconocimiento de las aportaciones de Galicia a la historia común con América.