La Xunta ha dado luz verde ambiental al proyecto para construir una planta de valorización de residuos de la construcción y demolición (RCD) en Celanova (Ourense).
Tal y como ha trasladado el Gobierno gallego en una nota de prensa, según el informe de impacto ambiental (IIA) emitido por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático "no son previsibles efectos adversos significativos derivados del proyecto siempre que se cumpla con los condicionantes fijados".
Una vez emitido el IIA, que no exime al promotor de al obligación de obtener todas las autorizaciones, licencias, permisos o informes que resulten exigibles, se remitió la resolución al órgano sustantivo y próximamente será publicada en el DOG y en la página web de la Consellería.
La instalación, de valorización de residuos de construcción y demolición al aire libre, se localizará en una parcela de cerca de 7.400 metros cuadrados de superficie en el lugar de Outeiro, en la parroquia de Cañón.
En este sentido, el proyecto distingue diferentes zonas y espacios, como una caseta para oficina, área de descarga, área de triaje, zona de almacenamiento de residuos valorizados, contenedores para los residuos rechazados, un área de trabajo con machacadoras y una balsa para regar los residuos.
El promotor, establece la capacidad máxima prevista de recepción de residuos da construcción y demolición en 46.000 toneladas al año, aunque parte de un valor actual normal de recepción de 7.000 toneladas anuales.
Con todo, la estimación de la empresa es valorizar cerca del 80% para la producción de áridos (unas 5.500 toneladas al año) y descartar algo más del 20%, unas 1.500 toneladas al año. Alrededor del 27% de los materiales valorizados se corresponderán con restos de hormigón, otro 27% de tejas, algo más de un 9% de restos de ladrillos y bloques cerámicos y el resto una mezcla de los anteriores.