El Foro Económico de Galicia ha lanzado una advertencia sobre los posibles efectos del conflicto en Irán en el tejido económico gallego si la guerra se prolonga en el tiempo. La principal preocupación se centra en el incremento de los costes logísticos y de transporte, derivados del cierre del Estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos del planeta.
El subdirector del Foro, Patricio Sánchez, subrayó en declaraciones a Europa Press que el impacto de esta crisis será similar al que experimente el conjunto de España y Europa. “La afectación del conflicto iraní a la economía gallega irá pareja a la española y, por extensión, a lo que acontezca en el resto de Europa”, explicó.
Sánchez señaló que el factor determinante será la duración del conflicto. Si la guerra resulta breve, sus consecuencias serían limitadas y el mercado podría recuperarse con rapidez, especialmente en sectores volátiles como el del petróleo.
Riesgos en el transporte y la energía
Sin embargo, el escenario cambia si el conflicto se prolonga. En ese caso, Galicia se vería golpeada en dos frentes principales. El primero, el mercado energético, tanto por el precio del crudo como por el del gas, que podría encarecerse de manera notable.
El segundo foco de preocupación, según Sánchez, está en la logística y el transporte, ya que el cierre del Estrecho de Ormuz obligaría a desviar rutas marítimas hacia trayectos más largos, incrementando los costes de flete y afectando a una economía regional muy dependiente de la importación de materias primas y la exportación de bienes industriales.
El experto advierte que este encarecimiento del transporte “no se limita al petróleo o al gas”, sino que podría repercutir en el precio final de muchos productos. Galicia, cuya industria depende en parte de la competitividad de sus puertos y del coste del transporte marítimo, podría ver comprometida su capacidad exportadora en sectores como la automoción, la pesca o el naval.
Galicia ante la inestabilidad geopolítica
En su análisis, Sánchez consideró que la actual coyuntura sitúa a Galicia, y a Europa en general, ante una “nueva crisis económica motivada por factores políticos”, más que por razones financieras. Subrayó que la geopolítica internacional pesa cada vez más sobre las economías regionales, incluso en territorios alejados de los focos de conflicto.
En este contexto, el subdirector del Foro puso en valor la resiliencia demostrada por la sociedad gallega ante otras crisis recientes, como la pandemia o la guerra en Ucrania. Señaló que “la sociedad ha mostrado su capacidad de resistir a situaciones de conflictos bélicos muy próximos, algo que sería impensable hace no mucho tiempo”.
El Foro Económico de Galicia, vinculado a la Universidade de Vigo, ha analizado en los últimos meses las consecuencias del encarecimiento energético y los problemas de transporte en sectores clave como la automoción o la pesca. Estos sectores ya habían acusado el impacto del conflicto en el mar Rojo a principios de 2025, y ahora temen que una nueva crisis en Oriente Medio agrave aún más la situación.
Desde la institución advierten que, aunque Galicia ha mostrado fortaleza en momentos de incertidumbre, su economía no es inmune a las tensiones internacionales. La evolución del conflicto iraní y las decisiones que adopte la comunidad internacional en materia de transporte marítimo y energía serán determinantes para el futuro inmediato del tejido productivo gallego.