La Plaza número 2 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Ourense ha condenado a un año de cárcel a un hombre acusado de un delito de agresión sexual al intentar besar a una compañera de trabajo que tenía 17 años en el momento de los hechos.
Tal y como se recoge la sentencia, la magistrada ha considerado que "corroborados" los hechos a partir del relato "preciso y persistente" de la víctima durante el juicio --celebrado el pasado 3 de febrero--. En este sentido, ha señalado que la prueba practicada en el acto "permite considerar plenamente refrendada" la versión de la denunciante, viéndose esta "contribuida por el propio relato del acusado".
Asimismo, la jueza ha destacado que "no se advierte qué motivo espurio o de vengaza pudiera albergar" la víctima hacia el condenado, "como para llegar a inventarse los hechos", y ha considerado que la justificación aportada por el acusado --que mantuvo que hacía poco había ocurrido el caso Rubiales y pudiese ser "como una moda" denunciar esta clase de casos-- "no consigue en modo alguno convencer".
"No se concibe que, por 'sumarse a una moda', uno se preste a inventar falsamente hechos tan graves, orquestando un escenario falso para darle credibilidad, incluyendo con ello realizar una llamada a su propia madre, en evidente estado de ansiedad", ha relatado la togada.
Así, la magistrada ha subrayado que "no hay forma de considerar justificado" que el inculpado le diera un beso a la víctima --una "mera compañera de trabajo" que "tiene muchísima menos edad que él" y "podría ser su hija"-- porque "no era una fórmula que usasen a diario".
"Por más que el acusado quiera defender la 'inocuidad' de ese acto, lo cierto es que no tenía la más mínima justificación", ha añadido en la sentencia, y ha insistido en que "no se concibe de dónde extrae el acusado que ella consintió ese acto".
LOS HECHOS
Tal y como se expone en la resolución, sobre las 20.00 horas del 25 de septiembre de 2023, en las instalaciones de una empresa ourensana en la que víctima y acusado trabajaban en el servicio de limpieza, el inculpado llamó a la denunciante, de 17 años de edad, que se encontraba en una planta superior.
Una vez abajo, el encausado, "con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales", agarró a la menor de la mano e intentó besarla en la boca en varias ocasiones, algo que esta evitó apartando la cara y mostrando su rechazo, aunque el acusado logró finalmente darle un beso en la mejilla mientras le manifestaba que "cuando quedaran cinco minutos para las nueve, fuese a junto a él, que la iba a comer enterita".
LA CONDENA
Por ello, la magistrada ha condenado al acusado a la pena de un año de prisión, la inhabilitación especial para cualquier profesión o actividad que conlleve contacto con menores durante tres años, así como el pago de una indemnización de 2.000 euros por daños morales y el abono de las costas procesales.
Inicialmente, Fiscalía solicitaba por los hechos anteriormente descritos la pena de un años y seis meses de cárcel, así como la prohibición de aproximarse a menos de 200 metros y comunicarse con la víctima durante tres años.
Por su parte, la acusación particular interesaba una pena de cinco años de prisión concurriendo el agravante de víctima en situación de especial vulnerabilidad por razón de su edad, así como el pago de una indemnización de 15.000 euros. Mientras, la defensa pedía la libre absolución del condenado.
martes, 3 de marzo de 2026, 14:41