Cuatro acusados de llevar a cabo varios robos en iglesias de la provincia de Ourense han reconocido este miércoles los hechos y han aceptado penas de entre uno y dos años de cárcel.
El juicio estaba previsto que se iniciase este miércoles en la Audiencia de Ourense. Sin embargo, los letrados de la defensa y el representante del Ministerio Fiscal han alcanzado un acuerdo de conformidad y la vista no se ha celebrado.
En concreto, el 'cabecilla' del grupo --para el que inicialmente Fiscalía solicitaba una condena de cinco años de cárcel por un delito de robo en establecimiento abierto al público, y que se encuentra actualmente en prisión-- ha aceptado la pena de dos años de prisión con el agravante de reincidencia.
Por su parte, el acusado de un delito de receptación --para el que Fiscalía solicitaba una pena de un año de cárcel-- ha sido condenado a seis meses de prisión, y los otros dos acusados --cuya solicitud inicial de condena era de dos años de cárcel por un delito de robo con fuerza-- han aceptado la pena de un año de prisión.
La representante del Ministerio Fiscal ha modificado su escrito de acusación inicial para incluir una circunstancia atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas, al señalar que una vez concluida la instrucción de la causa, "el procedimiento estuvo paralizado más de un año".
Además, Fiscalía ha aplicado a los cuatro encausados la circunstancia atenuante de reconocimiento de hechos, dejando la fijación de la cuantía en concepto de responsabilidad civil para la ejecución de la sentencia. Según han apuntado fuentes de Fiscalía, a los procesados les quedan causas pendientes en otros puntos de Galicia.
LOS HECHOS
Según recoge el escrito fiscal, los hechos delictivos se produjeron entre los meses de febrero y septiembre de 2022 en distintos municipios de la provincia. Todos los bienes sustraídos tienen un "importante valor histórico y artístico" para el patrimonio cultural de la zona.
El primero de ellos se sitúa en el 13 de febrero, cuando el principal acusado supuestamente violentó la puerta de la iglesia de Salamonde, en San Amaro y se apropió de seis imágenes de santos, tres petos, un cáliz y una cruz parroquial. Posteriormente, fueron recuperadas las tres tallas y dos petos.
El 14 de febrero, otro de los acusados, "con ánimo de obtener beneficio económico", acudió al establecimiento Reliquias de Oro de O Carballiño, donde vendió 31 fragmentos de plata por 350 euros. Días después regresó y vendió dos trozos de un cáliz, por un total de 102 euros.
Tal y como expone Fiscalía, en el mes de marzo, el principal acusado accedió de nuevo a nueva iglesia, en este caso la de Santa María de Vilela, en Punxín, tras forzar la puerta. Esta vez, sustrajo un sagrario, dos cálices, una imagen de un santo y una patena.
Cuatro meses más tarde, en julio, dos de los acusados se dirigieron a la Iglesia de San Cibrao de Las, donde forzaron la puerta de la casa electoral y perforaron el depósito de gasoil. Esa misma noche trataron de acceder al santuario de la Virgen de la Saleta, en Boborás, sin éxito.
En agosto, los acusados volvieron a San Cibrao de Las y, tras violentar el candado, realizaron una nueva perforación del depósito de gasoil. A continuación, se dirigieron al lugar de As Lámparas, donde supuestamente forzaron varios inmuebles.
Finalmente, en septiembre, el principal acusado accedió a la iglesia de Santa Baia de Reádegos, en O Irixo, y sustrajo una imagen de San Antonio y una del Niño Jesús, un sagrario de madera, la puerta de otro sagrario, dos cálices, un incensario y una patena. Los objetos fueron recuperados y entregados al párroco.
miércoles, 4 de marzo de 2026, 11:17