La crisis geopolítica en Irán está teniendo un impacto directo e inmediato en los mercados energéticos europeos, y Galicia no será una excepción. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha emitido un comunicado en el que advierte que la escalada de precios del gas natural, derivada del conflicto, provocará un encarecimiento significativo de la factura de la luz a partir del próximo mes. Según sus cálculos, un hogar medio acogido a la tarifa regulada PVPC podría pasar de pagar 62 euros en febrero a 82 euros en marzo, lo que representa un incremento del 30% en un solo mes.
Este nuevo escenario contrasta duramente con la situación vivida en febrero, cuando el mercado mayorista de la electricidad, conocido como 'pool', registró precios récord a la baja situándose en 16 euros por megavatio hora (MWh). Sin embargo, la tendencia se ha roto en los últimos días. La organización señala que el precio del gas en el mercado ibérico (Mibgas) se ha disparado por encima de los 50 euros/MWh, después de haber cotizado a 30 euros, lo que supone una subida superior al 80%. Para este jueves, el 'pool' ya ha marcado un precio medio de 90 euros/MWh, un auténtico vuelco en el mercado.
El gas, termómetro de la electricidad
El encarecimiento del gas natural, utilizado en los ciclos combinados para generar electricidad cuando las renovables no son suficientes, actúa como un termostato que calienta el recibo de la luz. La OCU advierte que, si esta tendencia alcista se prolonga durante los próximos días, el precio medio mensual del 'pool' podría situarse en torno a los 100 euros/MWh. De confirmarse, la factura media se elevaría hasta los 82 euros, un salto de 20 euros respecto a los 63 euros de febrero. "Los consumidores con tarifas indexadas serán los primeros en notar el encarecimiento", subrayan desde la organización, mientras que los hogares con la tarifa PVPC lo notarán de forma más amortiguada gracias a la nueva metodología, que integra los precios de futuros en un 55% del precio final .
Esta situación llega en un momento de relativa calma para el gas en España. De hecho, el pasado mes de enero la Tarifa de Último Recurso (TUR) de gas natural experimentó un descenso medio del 8,7% para los consumidores individuales, gracias al menor coste de la materia prima y a pesar de incorporar el gas estacional típico del invierno -1. La TUR, que se revisa trimestralmente (enero, abril, julio y octubre), es la opción regulada a la que pueden acogerse consumidores con un consumo anual inferior a 50.000 kWh. La OCU siempre ha defendido esta tarifa como la más económica, llegando a señalar que, frente a una tarifa libre, puede suponer un ahorro de hasta el 50% -3. La actualización de abril, sin embargo, será clave para determinar cómo absorbe el sistema el actual shock de precios.
El golpe en las facturas de los gallegos
El impacto en los hogares gallegos dependerá del tipo de contrato que tengan firmado. La OCU explica que aquellos con tarifas de precio fijo sufrirán un efecto más gradual, que llegará cuando toque la revisión del contrato. No obstante, la organización lanza una advertencia: "muchos de los contratos no tienen un compromiso de mantener precios durante un periodo determinado o este es muy breve o está a punto de finalizar" .
Esto significa que millones de consumidores podrían quedar desprotegidos ante la subida en las próximas semanas si sus compañías deciden actualizar las condiciones.
Para el suministro de gas natural, el panorama es ligeramente diferente pero igualmente incierto. La TUR de gas sigue siendo, a juicio de la OCU, "la mejor opción". La revisión trimestral de esta tarifa está prevista para el próximo 1 de abril. Aunque el conflicto en Irán ya está elevando los precios de las materias primas, la organización confía en que "el impacto de estas subidas será todavía limitado" en la factura del gas gracias a los mecanismos de ajuste de la tarifa regulada, aunque todo dependerá de la evolución del mercado en las próximas semanas.
Ante este contexto de volatilidad extrema, los expertos recomiendan revisar las condiciones de los contratos y prestar especial atención a la letra pequeña, ya que en el mercado libre existen tarifas indexadas cuyos recargos pueden variar enormemente, con diferencias de hasta 120 euros anuales entre unas y otras -2. La recomendación es clara: comparar y no esperar a que el conflicto internacional termine de desatar sus efectos en el bolsillo.