El doctor Emilio Rodríguez, de la Unidad del Sueño del Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez, explica que en esta patología el descanso es “inestable y fragmentado”. Los estudios realizados en pacientes con fibromialgia muestran que el cerebro permanece en un estado de alerta incluso durante la noche, lo que reduce el tiempo en las fases más profundas del sueño, las verdaderamente reparadoras. Esta falta de desconexión impide que el organismo recupere su energía, lo que se traduce en fatiga y mayor sensibilidad al dolor durante el día.
Para abordar el problema, los expertos recomiendan centrarse no en dormir más, sino en dormir mejor. Mantener rutinas estables, reducir la exposición a pantallas antes de acostarse y evitar el ejercicio intenso a última hora del día son medidas que favorecen un descanso más profundo. También resulta clave revisar los medicamentos prescritos, ya que algunos tratamientos frecuentes pueden interferir en el sueño.
Más que cansancio: consecuencias cotidianas
Dormir mal repercute directamente en los síntomas diarios de la fibromialgia. La fatiga crónica, el dolor y la falta de concentración son quejas habituales entre los pacientes, que a menudo arrastran esa sensación de agotamiento a lo largo de toda la jornada. Según el especialista, la irritabilidad, la ansiedad y las dificultades en el ámbito laboral o familiar son consecuencias frecuentes de ese descanso insuficiente.
Este círculo vicioso —dolor que impide dormir, y sueño deficiente que aumenta el dolor— tiende a perpetuarse en el tiempo. A largo plazo, puede incluso favorecer síntomas depresivos que requieren atención psicológica o médica especializada. La falta de sueño reparador, por tanto, no se limita a un contratiempo nocturno, sino que afecta a la vida diaria en múltiples dimensiones.
Cuándo acudir a un especialista
No todos los pacientes con fibromialgia necesitan un estudio del sueño, pero cuando la mala calidad del descanso se vuelve uno de los principales síntomas o aparecen otros trastornos asociados, como el síndrome de piernas inquietas, puede ser necesario recurrir a una unidad especializada.
El doctor Rodríguez recuerda que mejorar el descanso no cura la fibromialgia, pero sí ayuda a reducir su impacto y a mejorar la calidad de vida. Aprender a dormir mejor forma parte del tratamiento integral que estas personas necesitan para manejar una enfermedad aún poco comprendida, pero muy presente en la vida de miles de pacientes en Galicia y en el resto del país.