El precio de los carburantes ha experimentado una subida repentina en España en apenas unos días. Según un análisis de la asociación de consumidores FACUA-Consumidores en Acción, el coste medio del gasóleo ha pasado de 1,456 euros por litro el lunes a 1,684 euros este viernes, lo que supone un aumento de 22,8 céntimos, equivalente a una subida del 15,7%.
La organización señala que, en algunos casos, el incremento ha sido aún mayor. Cuatro estaciones de servicio han llegado a fijar precios cercanos a los dos euros por litro, mientras que el precio más bajo detectado en la Península se sitúa actualmente en 0,982 euros.
La gasolina también se encarece
La tendencia alcista también afecta a la gasolina sin plomo de 95. Según el estudio de FACUA, su precio medio ha subido de 1,502 euros por litro a 1,627 euros en el mismo periodo. Se trata de un incremento de 12,5 céntimos, equivalente al 8,3%.
Al igual que ocurre con el diésel, algunas estaciones han alcanzado ya el umbral de dos euros por litro, mientras que la gasolina más barata registrada se vende a 1,276 euros.
Diferencias entre grandes petroleras
Entre las principales cadenas de estaciones de servicio, la subida del diésel no ha sido uniforme. Según FACUA, Repsol ha aplicado el mayor incremento medio, con 16,5 céntimos por litro. Le siguen Moeve con 15,6 céntimos, BP con 13,8 céntimos y Galp con 13 céntimos.
La asociación denuncia que algunas gasolineras estarían aprovechando la situación para incrementar márgenes de beneficio, en un contexto de alta demanda provocado por el temor a nuevas subidas.
El petróleo vuelve a dispararse
La tensión geopolítica también se refleja en los mercados energéticos. El barril de Brent crude oil, referencia internacional, ha alcanzado los 90 dólares, un nivel que no se veía desde marzo de 2024. Por su parte, el West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, supera los 87 dólares por barril tras subir más de un 8%.
FACUA vincula esta escalada a la situación en Oriente Próximo y recuerda que el Congreso rechazó recientemente un decreto que habría permitido al Gobierno limitar los precios del combustible en situaciones excepcionales.