El gobierno local de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) ha denunciado las pintadas en el Castro de Alobre y ha pedido una valoración de los daños, así como un proyecto para la restauración de los muros.

En un comunicado, el consistorio ha recordado que sucedió algo parecido en Semana Santa de 2006, cuando un grupo de jóvenes, todos menores de edad, derrumbaron un muro del castro e hicieron pintadas en diferentes puntos del recinto.

En aquel momento, el prejuicio causado ascendió a 18.000 euros y fueron los padres de los menores los que tuvieron que hacer frente a los costes de la restauración.

Por todo ello, el gobierno local ha hecho un llamamiento al civismo y al respeto al patrimonio.

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