La Guardia Civil ha detenido en la provincia de Pontevedra a tres personas acusadas de pertenecer a una organización criminal dedicada a estafas bancarias y usurpación de identidades. La operación, coordinada desde el Puesto Principal de O Porriño, ha permitido desmantelar una red con actividad en varios puntos de Galicia y otras regiones del Estado.
El caso arrancó el pasado 3 de marzo, cuando una empleada de una sucursal bancaria de O Porriño alertó a las autoridades del comportamiento sospechoso de una mujer que intentaba retirar 49.600 euros de una cuenta utilizando documentación dudosa. La rápida comunicación con la Guardia Civil permitió desplegar un dispositivo de vigilancia en la zona.
Un dispositivo rápido evita una estafa de 50.000 euros
Los agentes observaron cómo dos mujeres actuaban de forma coordinada: una de ellas trataba de realizar la operación fraudulenta mientras la otra esperaba en un establecimiento cercano. Ambas fueron detenidas poco después. En el registro preventivo, los investigadores hallaron varios documentos nacionales de identidad y papeles bancarios a nombre de otras personas.
Las primeras pesquisas condujeron a un tercer implicado, localizado dos días después en la localidad de Mos. Según fuentes de la Guardia Civil, este individuo, que presuntamente lideraba la organización, se encargaba de trasladar a las dos mujeres hasta los bancos utilizando un coche de alquiler.
Durante el registro del vehículo, los agentes intervinieron 60 DNIs originales, más de 5.500 euros en efectivo y extractos bancarios pertenecientes a distintas personas. Parte del dinero hallado podría proceder de una estafa cometida ese mismo día en Tomiño, donde se habrían sustraído otros 6.000 euros. También se encontraron diversas prendas de ropa que coincidían con las usadas por las mujeres en otros intentos de fraude.
Treinta delitos en apenas un mes
La investigación posterior, dirigida por el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Vigo, ha vinculado al grupo con una treintena de delitos cometidos en solo 34 días, tanto consumados como en grado de tentativa. Las acciones se perpetraron en distintas provincias españolas, entre ellas A Coruña, Ourense y múltiples localidades pontevedresas como O Porriño, Tomiño, Vilagarcía, Ponteareas, O Grove, Salvaterra de Miño o Redondela.
En total, los investigadores atribuyen al grupo tres estafas consumadas por un valor de 49.000 euros y cerca de veinte intentos fallidos que habrían sumado otros 100.000 euros. Las operaciones se frustraron gracias a la colaboración de las entidades financieras y al rápido aviso a las fuerzas de seguridad.
Fuentes de la Benemérita explican que este tipo de delitos de usurpación de identidad utilizan documentos auténticos obtenidos ilícitamente para engañar a los sistemas de verificación de los bancos. Los investigadores no descartan que los DNIs decomisados procedan de hurtos previos o se hayan adquirido a través de redes de falsificación.
Residen en Cataluña y cuentan con antecedentes
Los tres detenidos, dos mujeres y un hombre con domicilio habitual en Cataluña, acumulan numerosos antecedentes por estafas similares cometidas en distintas comunidades autónomas. Tras ser puestos a disposición del Tribunal de Instancia e Instrucción número 2 de O Porriño, el juez decretó el ingreso en prisión del varón y la libertad con cargos para las dos mujeres.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones mientras la Guardia Civil analiza el origen de los documentos intervenidos y trata de localizar a posibles víctimas. El caso ha generado preocupación en las entidades bancarias gallegas, que refuerzan sus protocolos de control y verificación de identidad ante el repunte de estafas de este tipo.
Los bancos en España tienen la obligación de dar el efectivo cuando hay saldo, pero también de controlar la operación y al cliente para cumplir la normativa bancaria, fiscal y contra el blanqueo de capitales.clientebancario.
¿Cuáles son las obligaciones de los bancos cuando alguien pide sacar dinero en caja?
Obligaciones básicas del banco en ventanilla
Entregar el dinero solicitado: La entidad debe facilitar la retirada de efectivo si hay saldo suficiente en la cuenta, aunque puede pedir aviso previo si la cantidad es elevada y no dispone de efectivo en la sucursal en ese momento.
Identificar al cliente: El banco puede pedir el DNI en cualquier retirada y está obligado a identificar al titular cuando la operación en efectivo es igual o superior a 1.000 euros. La identificación en una retirada de dinero en caja es, básicamente, el proceso por el que el banco comprueba que tú eres realmente la persona que dice ser titular (o autorizada) de esa cuenta:
- Presentar un documento oficial en vigor: normalmente DNI en el caso de personas españolas, o NIE/pasaporte en el caso de extranjeras.
- Verificar visualmente que la foto y los datos coinciden con la persona que está en la ventanilla (nombre, apellidos, firma, fecha de nacimiento, etc.).
- Comprobar en el sistema interno del banco que ese documento corresponde al titular o autorizado de la cuenta desde la que se quiere retirar el dinero.
- En importes más altos o casos que generen dudas, pedir alguna verificación adicional, como: firma en un resguardo y comparación con la que figura en la ficha, contraste de otros datos (teléfono, dirección, preguntas de seguridad), o incluso llamada al titular si hay sospechas.
Control de blanqueo y fraude
Comunicar operaciones a Hacienda: El banco tiene la obligación legal de informar a la Agencia Tributaria de ingresos o retiradas en efectivo superiores a 3.000 euros, y también de aquellas que impliquen billetes de 500 euros o patrones considerados inusuales.
Vigilar operaciones sospechosas: Aunque no se supere una cantidad concreta, la entidad debe analizar movimientos repetidos o atípicos (por ejemplo, retiradas frecuentes en efectivo sin justificación aparente) y comunicar los casos sospechosos a las autoridades.
Límites, avisos y documentación
Sin límite legal de retirada, pero con controles: No existe un límite máximo legal para sacar dinero de tu cuenta, pero las retiradas grandes pueden exigir justificación sobre el origen o el destino del efectivo, y en algunos casos declaraciones específicas ante Hacienda.
Posible denegación de la operación: Si la persona no se identifica, no aporta la información mínima requerida o la operación genera sospechas claras de fraude o blanqueo, el banco puede retrasar o incluso negar la retirada y comunicarlo a las autoridades.