La CIG-Saúde ha denunciado este miércoles la actitud “irresponsable y profundamente antidemocrática” de la Consellería de Sanidade ante la huelga convocada en la Atención Primaria gallega para este jueves, 12 de marzo. La central sindical acusa al departamento que dirige Antonio Gómez Caamaño de mantener una “cerrazón total”, al no haber convocado al comité de huelga ni establecido espacios de diálogo con la representación del personal sanitario.
Según la CIG, este comportamiento demuestra “una vez más el desprecio de la Consellería” hacia los sindicatos y profesionales de la sanidad pública gallega, que llevan meses reclamando soluciones para frenar el deterioro del sistema. El sindicato ha llamado a todo el personal de los centros de salud y Puntos de Atención Continuada (PAC) a secundar la jornada de protesta y a participar en la manifestación que recorrerá desde las 11.00 horas el perímetro del complejo administrativo de San Lázaro, en Santiago de Compostela.
Crisis sostenida en la Atención Primaria
La secretaria nacional de CIG-Saúde, Ana Lestón, advierte que la Atención Primaria vive una crisis “profunda y prolongada”, marcada por una sobrecarga asistencial insoportable, la falta estructural de personal y el aumento constante de la burocracia. La sindicalista denuncia además la ausencia de una planificación real por parte de la administración autonómica para revertir esta situación.
Esta acumulación de problemas, sostiene la CIG, ha derivado en un deterioro tanto de la calidad asistencial como de las condiciones laborales de los profesionales sanitarios, que trabajan desde hace años “en un sistema al borde del colapso”. A juicio de la organización, el Gobierno gallego no ha puesto en marcha “ni soluciones efectivas ni medidas estructurales” para evitar el progresivo hundimiento de la Atención Primaria.
La huelga convocada busca poner de relieve el hartazgo del personal y presionar a la Xunta para que adopte reformas profundas que garanticen la sostenibilidad del sistema público gallego, en un momento en el que los sindicatos advierten de un incremento de las listas de espera y una creciente dificultad para conseguir citas médicas en tiempo razonable.
Entre las principales reivindicaciones de la CIG figuran la limitación de las agendas asistenciales para evitar la saturación de consultas, la incorporación de más profesionales en todas las categorías y la reducción de trámites burocráticos innecesarios que, según el sindicato, restan tiempo a la atención directa al paciente.
La central exige también la definición de ratios adecuadas de personal, una planificación real de la organización de los centros de salud y los PAC, y un conjunto de medidas estructurales que garanticen la viabilidad del sistema sanitario público en el medio y largo plazo.
La Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Sanidade, ha respondido en ocasiones previas a las demandas de CIG-Saúde sobre Atención Primaria con anuncios de planes de mejora y diálogo, aunque el sindicato los califica de insuficientes. En general, defiende medidas como ofertas de empleo público, reorganización de recursos y grupos de trabajo, pero sin compromisos inmediatos que satisfagan a la central nacionalista.
En negociaciones de finales de 2025, la Xunta alcanzó acuerdos con otros sindicatos como CCOO, UGT y CSIF, levantando huelgas mediante compromisos como la extinción de categorías polémicas (FEAP), planes de ordenación de recursos en seis meses y equiparación de horas en PAC, pero CIG-Saúde los rechazó por no ser estructurales. En febrero de 2026, el conselleiro Antonio Gómez Caamaño anunció una reforma para verano, con énfasis en jefaturas de servicio y gestión por áreas sanitarias, aunque sin limitar agendas como exige la CIG.